lunes, diciembre 01, 2008

Desnudas con el tango. Susuru

Bajo la fina llovizna de esta tarde con más de otoño que de primavera salgo a caminar por las callecitas de mi barrio rumbeando hacia el norte.
Me detengo en Cachimayo y Rivadavia a tomar un espumoso café con crema al que agrego el chocolate rallado y una pizca de canela, en la primer pausa energizante.
Estoy con ganas de impregnarme de olor a barrio. De colores y aromas de cipreses y magnolias. Cruzo la barrera del ferrocarril Sarmiento a la altura de Martín de Gainza.
Mi paso es lento. Mis ojos, mi cuerpo, mis sentidos: atentos.
Voy en búsqueda de un objetivo incierto. No me detengo. Los jacarandás y palos borrachos en flor perfuman la caminata bajo la lluvia que moja suavemente mi cabello.
Mi impermeable azul francia protege el cuerpo del agua. Jeans y zapatillas cómodas completan mi atuendo.
Un jardín voluptuoso exhibe con orgullo sobre el césped bien cortado, una azalea gigante llena pimpollos rosa fuscia y un jazmín intenta bordearla sin quitarle su altivez.
Llego a Pujol. De todos esos chalets, ¿cuál es el que busco?.
Mi mano saca del bolsillo izquierdo un papel con letras grandes que leo: Pujol 644.
Hacia allí me dirijo. Mi ansiedad aumenta, el paso se hace más ligero.El corazón se agita.
¿Encontraré a alguien?
Llegué. Una ventana entreabierta me da vía libre a la esperanza. Intento golpear la puerta y sola se abre para dar lugar a la emoción, al arte, a la concreción de lo incierto.
Mujeres desnudas esculpidas con las caricias del hombre que las imaginó y les dio vida, danzan un tango acompañadas de la orquesta del maestro D'Arienzo.
Turbada y hasta perturbada me rindo a la belleza de los acordes y los cuerpos.
No sé cuánto tiempo estuve ahí.
Sé con cuánta intensidad lo viví.
En la calle Pujol. Una de las tantas calles de Caballito.
Allí mismo, en la casa del escultor Luis Perlotti, un maestro que mágicamente me incluyó a la vivencia de un instante único.

4 comentarios:

Rina dijo...

hubiera querido estar allí... y dar ese paseo junto a ti con nuestras pláticas y sonrisas..... la palabra barrio me transporta a lugares antigüos, olor a humedad. historias viejas y tristeza.....
los colores es lo más rápido que pude percibir.
rina

MARTA SUSANA dijo...

Estuve en la casa de Luis Perlotti la noche de los museos.
Lamentablemente fue poca gente. De todos modos fue un hallazgo.
Sabías que este escultor es el autor del monumento a Alfonsina Storni?

susie

Beatriz Lilian dijo...

yo también estuve!!!!! y es cierto, el monumento que está en Mardel Plata dedicado a Alfonsina Storni es de él.

SUSURU dijo...

Rina, Susie, Beatriz: imaginemos que juntas estuvimos allí al mismo tiempo disfrutando de esculturas y una linda práctica cultural.
Besos a las tres.