martes, enero 01, 2013

Leyendo a Eduardo Galeano





Enero

1

 

Hoy

 

 

Hoy no es el primer día del año para los mayas, los

Judíos, los árabes, los chinos y otros muchos habitantes de este mundo.

La fecha fue inventada por Roma, la Roma imperial, y bendecida por la Roma vaticana, y resulta más bien exagerado decir que la humanidad entera celebra este cruce de la frontera de los años.

Pero eso sí, hay que reconocerlo: el tiempo es bastante amable con nosotros, sus fugaces pasajeros, y nos da permiso para creer que hoy puede ser el primero de los días, y para querer que sea alegre como los colores de una verdulería.

 

EDUARDO GALEANO

LOS HIJOS DE LOS DÍAS


jueves, diciembre 27, 2012

Nuevo logro: ASTROLABIUM, la revista cultural por excelencia.

Todos invitados a leer esta Revista Digital cultural de altísima calidad. Espero recibir sus comentarios.
Para mí es un honor ser partícipe de la misma con uno de mis relatos que además ahora tiene excelentísima ilustración.

A todos los que gusten, dejo la puerta abierta de este nuevo logro en:


 
Muchísimas Gracias.
Susana Ruggiero.

miércoles, noviembre 28, 2012

Otra vez estoy sola


Yo sigo a la vida tal como se me presenta

De la misma manera que seguiría el vuelo de un ave.

La sigo y no la discuto.

Lawrens van der Post.

 

 

 

            Son las siete y quince de una mañana de octubre a cuatro mil metros sobre el nivel del mar desayuno un tazón de café con leche y esparzo sobre la blanca espuma pintitas de canela. Huelo el aroma antes de beber y me impregno de colores y sabores desconocidos. Unto una tostada con dulce de cayote. Mi lengua deshace lentamente lo fibroso y muerdo un triángulo de queso con nuez. Un balcón con vista al lago y elevaciones montañosas son mis sedantes naturales.

            Dedos de terciopelo suben por mi espalda. Hace calor. Ese fuego intenso se apodera de mí y siento que soy un racimo de flores de ceibos que se desangra en los turquesas cristalinos del espejo de agua. El sol rota para pintar muros y puentes con una paleta desganada de tantas pinceladas dóciles que ensayan una turba extraña de tonalidades desconocidas. Una jarra transparente con jugo de naranjas bien helado se posa en mi mesa y la vierto sobre la copa de cristal para sorberlo lentamente y refrescarme y corro y corro en búsqueda del barrilete azul que se enganchó en la ladera del anfiteatro tallado a puro viento sobre rocas puntiagudas. El vibrato de la soprano me eleva y subo y subo. Allí está mi hermana, me tomo de su mano. Llegué al paraíso y disfrutamos juntas un tiempo sin tiempo, sin relojes ni horas acompañadas de fragancias que la brisa trae desde lejos. Nubes de arándanos abortan en el cielo y nos teñimos de dulzor violáceo y somos marcianas enganchadas en los anillos de Saturno. Papá nos llama. Su voz grave se hace eco y atraviesa desiertos y valles. De la mano ambas volamos hacia él estacionándonos en un lapacho amarillo. Se enturbian mis ojos. Me protejo del sol. Otra vez estoy sola. El hornero cuida su nido y el vuelo del halcón me inclina para conversar con los pumas y zorros escondidos entre las matas de la selva cuando nadie nos ve. Caigo sobre una tuna y las espinas se clavan en mi espalda. Grito, duele. Sólo cardones de compañía que visten el desierto, las ruinas, la pobreza de mi casa de chapa y madera con algunos ladrillos de adobe y techo de paja. Sobre la cocina de leña las manos de mi abuela revuelven en una olla enorme y pesada trozos de zapallo y cal viva. A la noche me lanzo a recorrer la vida como se derrama el vino en la mesa y surjo en medio de este caos cotidiano  en que fieras y hombres se disputan las flores, el sol, el oro. Y soy escritora que relata sobre la vida y la agonía que aparece con la muerte. Mi pluma es ave que vuela en torno de una rama que la vanidad de un día ventoso dejó trunca.
 
Susana Ruggiero
DERECHOS RESERVADOS

 

martes, julio 24, 2012

Prólogo de la Prof. MONICA GRIOLIO en A TRAVÉS DE LOS AÑOS



En A través de los años… la Existencia se presenta contada por sí misma, luego de descubrir que el mayor aprendizaje es haberla vivido. Ruggiero nos permitirá ser partícipes del nacimiento de una Vida, una que ya fue vivida y por eso, el lector valorará más la obra en sí misma y su propio Camino en su trayecto por ella.
Con esta creación pasará lo contrario de lo que sucede con el común de los libros; el lector no la elegirá, si no que será ella la que lo encuentre, debido a que esta es una historia sólo para aquellos que pueden ver más allá de los límites de la realidad, porque será generadora de fantasías categóricas y de realidades reveladoras, desde la presencia de una mujer común como tantas y como tantas y todas: única.
Esta nouvelle encontrará a un lector sorprendido que tendrá la posibilidad de trasladarse y adelantarse en el tiempo, a través de los episodios por los que haya pasado. Porque A través de los años… todos y cada uno sin excepción transitaremos entre sabidurías, miedos, dolores y locuras, en común con el Género Humano.
Nos alcanzará en una dimensión en la que, lector y autora volveremos a develar los secretos que aún se mantienen intactos si es que hemos despertado al niño en nuestros corazones. De la misma manera, exploraremos la mente de una protagonista – narradora que asoma a los límites de la demencia, observando las consecuencias de las acciones de los hombres.
A través de los años… que nos ofrece Susana Ruggiero nos encontraremos a nosotros mismos, en la más acabada diversidad y contraste de Humanidad: dolor – sanación; locura – cordura; ingenuidad – sabiduría en una mezcla que sólo ella puede dar en el justo medio de una realidad avasallada por el impacto del dolor y domesticada por la alegría de estar viva.
Me permito presentar entonces al lector, en este primer libro individual de la autora, el mito del eterno retorno, concepción filosófica del tiempo que se formula a partir de la idea de la repetición infinita del mundo, hasta tu extinción total y recreación una y otra vez. Lo interesante de esto es que sigue la regla de la causalidad; así entonces el origen del mundo es la causa de su final y su final la causa de un nuevo fin. En esta obra, puedo dimensionar la misma intencionalidad y doble: La literaria que determina una escritura estilizada y fresca, producto de un trabajo constante;  y la filosófica en la que a través de la sucesión de acontecimientos relatados y otros que se pueden construir mentalmente haciendo hablar a la misma conciencia, nos colocamos en situación de receptores de vivencias universales y absolutamente recreables.
Con este libro la autora plantea, quizás sin habérselo propuesto, la constante e interminable definición de un mundo al cual el Ser Humano en su cabal madurez desea regresar siempre, porque es en el que fue feliz entrañable y genéticamente; y porque en ese sideral espacio, recóndito e infinito puede reencontrarse una y otra vez a sí mismo y a todos los que ha amado; me refiero indudablemente al fondo más profundo y ancestral de su Espíritu, por medio del cual se asemeja, básica, voluntaria y libremente a Dios .

Prof. Mónica Griolio
Corrientes, Argentina, otoño de 2012

miércoles, julio 18, 2012

Faltan muy pocos días



Tapa: LILIANA LUCKI
Prólogo: Prof. MÓNICA GROGLIO
Editorial: Sabor Artístico



miércoles, julio 11, 2012

Próximamente daré a luz.....




El 21 de julio será la fecha de parto.
Autora: Susana Ruggiero
Tapa: Obra de Liliana Lucki
Editorial: Sabor Artístico.

sábado, junio 23, 2012

Y llegaron ellos....






Y llegaron ellos ...

El hijo es su puerto

Un barco ha partido

con su patria ausente

sus calles, su sol

Y llegaron ellos ...

De su suelo en guerra

a la esperanza nueva

Con pena de ausencia

con hambre de pan



Austeras maletas

Un abrigo, un chupete

El miedo escondido

trabajo y soledad.



Y llegaron ellos ...

a labrar la tierra

a coser la ropa

a orar y a amasar



Y llegaron ellos ...

Giusseppe y Carmela

La Lola y Alí

Brigitte con Françoise

Fátima y Abraham



Llegaron y están

Vivos en la sangre

que bulle en nuestras venas

Vivos en la música

de aquel acordeón

¡Llegaron!

¡Y están !

 poeta: María Catalina Pugliese

imagen: Beatriz Palmieri

En el marco del Festival de Palabras en el Mundo realizado en mayo 2012, este poema ganó el 1er premio en Buenos Aires, Argentina. La poeta se inspiró en el cuadro de la artista plástica Beatriz Palmieri para componer tan bello poema. Felicitaciones a ambas artistas.

domingo, junio 10, 2012

CORSO AGUADO. Cuento (C)(R)




            Los comerciantes de la avenida Juan Bautista Alberdi del barrio de Mataderos hacían su aporte dinerario para engalanar las calles de luces multicolores. No podía faltar el palco principal para que las mascaritas hicieran sus trucos y arabescos; murgas de vecinos disfrazados para competir con canciones y piruetas al son de redoblantes, pitos y matracas.

            Al anochecer, cuando el calor de febrero descendía y una suave brisa nos permitía caminar por las calles que habían sido cortadas para el evento, el saquito de hilo de mangas largas era necesario por las dudas que refrescara.

            La reina del carnaval acudiría a su trono en ese escenario con altoparlantes, micrófono y música muy alegre, aplaudida por toda la muchedumbre que se agolpaba de pie para ver quién era elegida la más linda del barrio, entre la espuma, papel picado y agua que salía de los pomos de los más chiquitos. Efímero esplendor de los sueños de las jovencitas que aspiraban la corona y quedaban retratadas en Cavanna el comercio de fotografías más elegante de la zona.

            No faltaba Cuasimodo a la cita, que escondido en su disfraz, caminaba rengo y encorvado, llevando su figura como quien carga una maldición, ridiculizado y mofándose de sí mismo con rictus y muecas de fenómeno maltrecho. Con gritos y sustos asaltaba a alguna santurrona desprevenida que le respondía con una cachetada. En otro momento, perseguía seductoramente a alguna  belleza femenina que también le respondía con rudeza. Escondido detrás de la horripilante máscara de ojos saltones, asustaba a desprevenidas muchachas con su fealdad y el muy astuto disfrutaba a carcajadas de su fechoría. Un universo de delirios efusivos y raptos de contradictorias sensaciones: asco y ternura, violencia y lástima, compasión y rechazo; provocaba este ser salido de una Naturaleza degenerada y contrariada que el mismo personaje encarnaba para simular quién sabe qué inconcientes y depravadas intenciones.

            Sonidos de trompetas anunciaban que seguía una carroza luctuosa engalanada con guirnaldas y flores artificiales; a cada lado del carruaje, una corona de claveles, calas y crisantemos cruzada con una cinta de tafeta violeta que en letras doradas tenía escrito Q.E.P.D. En la parodia fúnebre, un féretro sin tapa contenía el cuerpo de Cuasimodo cubierto con una mortaja. La murga LOS FUNEBREROS, con los elementos adecuados prestados por la Casa Velatoria de Miralla, simulaba un verdadero cortejo acompañado por fantasmas con máscaras tétricas y túnicas blancas bordadas con lentejuelas plateadas que portaban guadañas luminosas en el más absoluto silencio. Al llegar frente al escenario, se detenían y subían el cajón con el difunto, fingiendo una ceremonia presidida por Tingui Tunga ataviado de sacerdote  con sotana negra y cuellito blanco.

Cachito, el carnicero del mercado Demarchi, enmascarado de diablo rojo con un traje al tono pegado al cuerpo, exageraba sus abultados genitales; a él le seguían pequeños diablillos que imitaban sus movimientos teñidos de horror.

Todos, como en un ritual del averno, asaltaron el escenario en una danza macabra, gesticulando mímicas brutales y lanzando aullidos espeluznantes con intención de robarse al muerto que estaba atascado en el cajón; mientras atravesaban por la avenida, angelitos que salieron de El Cedrón y abrieron  sus alas en un vuelo celestial para enfrentar al mismísimo Lucifer.

El público gritaba  alborozado. Hacían apuestas por ángeles y diablos.

La Muerte recitaba a viva voz:



Magistrado, que conocéis sobre justicia
y sobre lo que conviene a grandes y pequeños
con el fin de gobernar a cualquiera
¡venid ahora a esta audiencia!

Yo aquí os convoco de inmediato,
para rendir cuentas de vuestros actos
ante el Gran Jurado que a todos juzga.
Cada uno cargará su propio fardo.
[1]


Sorpresivamente el féretro comenzó a bambolearse y el muerto se levantó. Se quitó la careta y la mortaja, mostrando un maquillaje de payaso bufonesco, simulando tranquilizar su conciencia para desechar la tristeza y darle la bienvenida al  júbilo desenfrenado de las tres noches de carnaval. Daba saltos torpes y ordenaba con aires de fantoche, iniciando la fiesta de la que hasta los más castos y virtuosos gozaban:

- ¡TODOS A BAILAR!

      Sonaba la música a todo volumen. Cuerpos sudorosos y sensuales se contoneaban al ritmo del fuego de la pasión, que los calentaba como brasas deleitándolos en sus juegos caprichosos. Dicha y locura. Borrachos y linyeras. Joyeros y matarifes. Pizzeros y panaderos. Señoras bien y niñas mal danzaban sin saber quién era quién detrás del antifaz.

Los vecinos del barrio se unían al jolgorio entre gritos, desbordes y serpentinas.

Todos danzaban alienados briosamente, despojándose de toda inhibición cuando el estruendo por la caída del escenario dispersó casi con idéntico dinamismo a los concurrentes que como hormigas antes de la tormenta, se desparramaban por el primer resquicio seguro que se presentara ante ellos.

De la nada, un toro embravecido, furioso y desorientado apareció de entre las sombras para causar el desastre nunca antes visto.

Gente herida, tirada en la calle y en las veredas, gritos de espanto. Niños y mujeres que lloraban y otros que rápidamente acudieron en ayuda de los más dañados. Simultáneamente llegaban las ambulancias del Hospital Salaverry para asistir a los más damnificados, en la esquina de Albariño los camiones atmosféricos de Vilariño formaron un muro de contención contra el cual el toro que había escapado del Mercado de Liniers, se estrelló perseguido por las sirenas ululantes de la policía.

Se apagaron las luces de colores. El festival que daba permiso a descubrir con o sin antifaz, los más ocultos planes llegaba a su fin con destrozos y daños que lamentar.

Algunos comían pizza con cerveza en la vereda de la Santa María. Un mozo regordete silbaba un tango, una joven vestida de Blancanieves lamía un helado de chocolate.

Una de las murgas recorrió la pizzería mientras pasaba los sombreros para juntar las últimas moneditas entre los concurrentes, a los que respondían cantando en agradecimiento, demostrando sus destrezas carnavaleras y se despedían de los que todavía los observaban admirados.

Adiós querido auditorio
pronto habremos de volver
para traer a vosotros
las alegrías y el placer
jamás se habrán de olvidar
de los años de su vida
de este conjunto aguerrido

“Los divertidos” se hacen llamar.
Laralailalaralalalá...[2]



[1] La Danza Macabra de Guyot Marchant
[2] Versión: Eduardo Marvezzi – Año: 1938

autora: Susana Ruggiero
DERECHOS RESERVADOS (C)(R)

Este cuento obtuvo el 3er premio en Categoría Cuento - Galardón de Oro en el Concurso Histórico Literario:
"Entre murgas y disfraces...recuerdos de carnaval" otorgado por el Club de Leones de Liniers y la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Liniers el 9/6/2012

martes, mayo 15, 2012

PUENTES

Obra de la artista plástica: Marta Salinas

Inspirado en esta pintura, Oscar Alonso escribió lo siguiente mereciendo su premio respectivo que fue entregado a su hermana la artista plástica Olga Alonso en la S.A.A.P. en el marco del VI Festival de la Palabra en el Mundo:



Como aquella lejana arquitectura del jardín y la luna
 o en el silencio fugaz e introvertido de aquel puente vacío

 va nuestro amor, una, dos y tres veces compartido
 cual callada, bella y silenciosa cuna.

 Oscar J. Alonso