sábado, septiembre 06, 2008

"El hijo de la novia". Director: Juan José Campanella- con Norma Aleandro, Ricardo Darín y Héctor Alterio.

Música:Ángel Illaramendi. Sinopsis: Rafael Belvedere es dueño de un restaurante y está agobiado por la rutina. Está separado y no le dedica tiempo ni a su hija ni a su novia ni a su madre, que padece Mal de Alzheimer. Pero la decisión de su padre de casarse por Iglesia con su madre, junto con la aparición de un amigo de la infancia, le hará replantearse su vida. La crítica de Ismael Lozano dice: El armazón es el guión, y sin él, por muy buenas intenciones que tengan los actores, el director o el resto del equipo técnico, la cosa se viene abajo. Por eso resulta un gozo el poder contemplar películas como "El hijo de la novia", que condensan las enseñanzas de lo mejor de la tradición cómica que ha dado el cine. Ante un cada vez más descreído espectador se presenta un argumento atractivo, original, bien llevado y trabado con energía; unos diálogos brillantes que aúnan un descacharrante ingenio con una emotiva pero nunca empalagosa sensibilidad y una envidiable construcción de personajes, de tipos reales, de la clase que uno se encariña de sus defectos. Y entonces el espectador abandona su atonía y vuelve a creer en el cine bien hecho. Qué difícil resulta realizar una comedia que no caiga en la ramplonería, que evite el mal gusto, que finte la chabacanería con dosis de dulce ironía e irónica dulzura. Sus guionistas, Juan José Campanella y Fernando Castets, lo han conseguido, pero no hay que olvidar que "El hijo de la novia", dirigida con enorme estilo y habilidad por Campanella, resulta una obra redonda gracias en gran parte a rodearse de un equipo genial que se une como una piña y da a luz pequeñas maravillas como ésta. La evolución del protagonista, su sosegamiento paulatino que le permite disfrutar de lo que el frenesí diario antes le arrebataba, se convierte en la vía por la que avanza imparable un tren lleno de sonrisas cómplices donde nos vemos reflejados en más de una situación, de inevitables nudos en la garganta o de carcajadas francas. Lo mejor de todo ese proceso es que uno no se siente manipulado por los autores sino arropado por ellos, llevado de la mano a través de una película de ésas de las que ya no se hacen, de las que aplican el canon que hizo grande a la comedia y que tiene el poder de hacernos pasar de la carcajada al llanto en apenas minutos y de disfrutar de ambas emociones de igual manera. Y a todo esto puedo decir que cuando vi la película me gustó, que sugiero que la vean si no lo hicieron. Que comencé a saborear el tiramisú y descubrir el verdadero mascarpone. Que nadie me enseñó como se trata a quienes tienen Alzheimer, que también es un aprendizaje que se hace forzozo cuando llega cerca. Que la vejez y el deterioro de nuestros padres, no lo imaginamos ni lo queremos. Que las consecuencias de ese deterioro, a veces, son también nuestro propio agotamiento. Que la película es muy linda, pero al día de hoy la siento muy idealista para que en este país que discrimina tanto social y económicamente a los mayores enfermos y convierte a muchos de los hijos en padres de sus propios padres, con todo lo que ello puede significar tanto en lo emocional, como en la inversión y desgaste de energías. Las películas son películas y es muy gratificante salir bien del cine después de verla. La realidad es la realidad. Y cada cual acepta la que le toca como puede. Así, al menos es como lo veo, lo percibo lo siento. susuru

4 comentarios:

Consuelo dijo...

No he visto la pelìcula; mi comentario no es por lo tanto sobre ella, sino a tu comentario sobre la misma.
Y te doy mi enhorabuena.
Hablas de su argumento, de los personajes, de sus diálogos, de talk modo, que conviertes tus palabras en una invitacion urgente a ver la película.

Melibea dijo...

¡Hola, guapa! Me paso a saludarte, porque no he visto la peli, bueno, en realidad, he visto una parte, porque un día, estando con la tele encendida para tener algo de compañía, había comenzado ya. Sí tengo que decirte que me quedé con las ganas de verla completa, así que otra "tarea" para mi agenda cultural.

Por lo demás, sigo sin dormir y, cuando lo consigo, es a ratos. Ya no sé qué hacer, maja, pero, bueh, paciencia.

En mi blog te dejo un artículo sobre Selene y una canción preciosa de un español, Juan Perro (no te menciono a Soda Stéreo porque es de tu país y los conoces bien). De este modo espero contribuir a que recobres parte de la cultura de tus raíces.

Muchos besos y a seguir con tu blog, que es muy interesante y afectuoso.

Chao.

SUSURU dijo...

Y qué te parece Consuelo si después de ver la peli, conversamos acerca de la misma?
Tu opinión será con seguridad muy valiosa.
Un abrazo

SUSURU dijo...

Melibea: con lo que me dices aquí, ya pongo en funcionamiento mi jet privado y te voy a visitar.
Conoceré a Selene, escucharé la música y quizás te pueda indicar algún ejercicio relajante para dormir....
enseguidita salgo para allí.