lunes, octubre 15, 2007

Docilidad y Rebeldía. M. Ferrer

El destino tiene dos maneras de herirnos:
negándose a nuestros deseos
o cumpliendo los de él.
Sin embargo podemos rehusar
a aceptarlo tal como se nos presenta.
Desde aquellos primeros días de la Razón
he sido un espectador de la Vida.
A veces, mirando al mundo girar desde mi
dócil pesadumbre pueblerina....
Tantas otras,
observándolo desde el lugar reservado a las águilas:
Elocuente, Transgresor, Actor o simplemente Soñador.
Sin embargo:
si vuelvo al pasado trayendo recuerdos
a mi mente vaga,
sólo llegan hasta ella los momentos de audacia.
Con algún esfuerzo logro capturar la chatura rutinaria.
Con todo, de cada cosa, aprendí algo.
Todo conspiró: Vista, Razón y Omisión
para construir la persona que soy.
Me modelaron del sutil modo
que tienen los artistas desde sus dones,
o a golpes de chocar con las formas
con que los paradigmas modelan las razones...
Del modo en que viví
del modo en que siga viviendo
y del modo en que algún día muera
seguiré pensando que ese
es el sentido de mi vida.
A veces, la DOCILIDAD, a veces la REBELDÍA.
Mas, si por los errores y aciertos cometidos
pudiera llevarme al más allá
un trozo de acá
eligiría el AMOR y el ODIO
porque ambos
como la DOCILIDAD y la REBELDÍA
serán mis extremos en VIDA..."

2 comentarios:

ri dijo...

elijo el amor.........
lo demás..... no tiene cabida.....

Anónimo dijo...

rebelde con causa o sin causa????