"Todo auténtico quehacer creativo no es en realidad, obra del hombre solamente. El ejercicio de todo arte o artesanía parte del corazón." C.G.JUNG
http://romantiquices.blogspot.com/
Si no creyera en la balanza
En la razón del equilibrio
Si no creyera en el delirio
Si no creyera en la esperanza.
Descolgué el pantalón azul, el último que había comprado. Miré la camisa de seda blanca colocada sobre la banqueta de terciopelo rojo.. Era sin duda el complemento ideal.
Reflejado en el espejo de la cómoda aprecié el castaño cobrizo de mi cabello lacio y brillante que dejaba soltar ese mechón más claro que naturalmente enmarcaba mi rostro con una onda seductora.
Un toque de rubor en las mejillas y un rosado tenue y perlado en los labios como único maquillaje. Miré el reloj. Tenía tiempo suficiente. El chofer pasaría a buscarme con el auto a las 18 hs. Coloqué los anteojos en la cartera y me dirigí hacia la puerta.
Antes de tocar el picaporte, giré hacia la derecha, volví unos pasos y me miré en el espejo que tapizaba la pared del hall de entrada.
¿Quién era esa mujer reflejada en el espejo?. ¿Qué parte mía estaba presente en ese momento?. Me sentí muy bien cumpliendo un año más.. Me gusté.
Esa era yo. .....Subí al ascensor y en otro espejo la imagen me hizo evocar otros tiempos. Tiempos de un ayer que construyeron este hoy con aciertos y errores. El chofer abrió la puerta del remise gris plata y subí a solas con mis recuerdos, mis pensamientos.......
Las preguntas me acosaban. ¿Quién soy yo?, ¡quién verdaderamente soy?
Muchas veces me hice la misma pregunta. Y la respuesta siempre es la misma: Yo soy yo y el resultado de mi pasado, de mis orígenes, de mis lazos de sangre.
Una mujer singular que soñaba con escribir y jugar. Mensajera de un legado en permanente búsqueda de la libertad.
Empecé a bucear dentro de mí intentando llegar a la profundidad de lo desconocido, lo misterioso, para atravesarlo y proyectarme hacia el futuro.
letras: susuru
foto de beatrice morabito.- "devotion"
DERECHOS RESERVADOS.
Manha, tao bonita manha De un dia feliz que chegou O sol neceu surgiu E em cada cor brilhou Voltou o sonho entao Ao coracao................
Nací una mañana de carnaval en una humilde y sencilla casa de pueblo.
Rodeada de mujeres del vecindario que ayudaban a parir a mi mamá.
Mi papá, mientras tanto esperaba en el patio cerca de la higuera y debajo de la parra, la llegada de su primogénito. Tenía que ser varón!!!
Me asomé a este mundo con buenos pulmones. Mis berridos sonaron como truenos anunciando coraje y desafío.
Al abrirse la puerta del cuarto, doña Encarnación con su potente voz gritó:
¡ES MUJER!, ¡ES MUJER! ¡Una mujercita en la familia!
Papá huyo despavorido del disgusto a punto de revolear por el aire a una tonta gallina que se había escapado del gallinero y se le cruzó en el camino hasta la abierta puerta de calle.
Volvió un poco más calmo varias horas después.
El mismo día en que nací quedó una marca en mi cuerpo invisible a los ojos, muy profunda e imborrable para mí.
No colmé las expectativas de mi papá. Lo defraudé desde el primer día.
Esto me acompañó durante muchos años como una herida abierta que tardó mucho en cicatrizar. Mi madre y yo lo habíamos decepcionado. Él quería un hijo varón. El apellido tenía que perpetuarse, perdurar.
Ser mujer y primeriza no era ser valiosa.....Como si él no hubiera participado en mi gestación, como si el destino fuera el único culpable de darle una hija mujer.
Mi papá rumiaba su rabia.
Momo hacía piruetas, el Corso empezaba a prepararse. Se escuchaba el retumbar de parches. “Tatú y sus compinches” hacían arabescos en el aire. Calentaban los cuerpos. Gran alboroto para el armado de la murga.
Brom brom brombon brombrombron… Bum bum burumbun burumbunbum Burundanga achalanga Chipichin chipichan chiripichirampuncan…
Las “Mascaritas de Yako” avanzaban en el carro. Iban al encuentro de los murgueros del pueblo cercano. Vuelan papelitos!!!!!! ........Vibran los tambores!!!!!!!
Tarrata tan tarratatan tan tarratan tin ton Taratatontin tin ton tarratapam pim pump
Un muchacho disfrazado de payaso pinta en la pared: ¡Viva el Carnaval! ¡Se viene la Mascarada!
Ohhhh ohhhh ahhhhhh!!!! aeh aeh aeehh aeeehhhhh aaaaahhhh
Por el centro de la calle desfilaba mi hada madrina y el Oso de Chicago repartía banderines y guirnaldas multicolores.
Baldazos de agua en ese juego dionisíaco del “todo vale” fueron el inicio de ese intercambio de fuerzas opuestas luchando por unirse y separarse. Porque el Carnaval era tener permiso para transgredir...para hacer lo distinto, lo que no se hace en otra época del año.
En torno a todo eso nací yo.
Letras: Susuru
Foto: Susuru
DERECHOS RESERVADOS
............ acompañamos a joan baez cantando? yo sí lo hago con amor. susuru
“Golpeo el suelo con las plantas de los pies y la vida me sube por las piernas, me recorre el esqueleto, se apodera de mí, me quita la desazón y me endulza la memoria.
“El mundo se estremece. El ritmo…..sacude la tierra, me atraviesa como un relámpago y se va al cielo llevándose mis pesares”
letras de Isabel Allende.
Fotos: susuru
dedicado a tod@s los que buscan y trabajan por vivir feliz
foto: MARC HOPPE
Conocí a Osvaldo Soriano una tarde lluviosa de 1987. Todavía recuerdo su andar cansino, la mirada afable, su voz pausada, envuelto en una nube hecha de nostalgia y humo de tabaco negro. El estaba en la cúspide de su carrera y yo era un autor inédito sin demasiadas esperanzas de publicar. Quiso el azar que un par de manuscritos de mi autoría llegara a sus manos generosas y se convirtiera en la excusa para encontrarnos a tomar un café en el bar “La Academia”, en Callao y Corrientes.
A partir de entonces, Soriano se convirtió en mi maestro, leyó con infinita paciencia cada capítulo de una novela que jamás llegué a concluir y me alentó a insistir en ese trabajoso camino. El término “maestro” suele usarse como una suerte de título nobiliario, despojado de su sentido más profundo. Siempre he dicho que un maestro es otra cosa: aquel que está dispuesto a transmitir un oficio.
De Osvaldo Soriano aprendí a desacralizar la literatura, a quitarle esa fatuidad que padecen tantos escritores; frente a lo sagrado no existe otra alternativa que arrodillarse y rendir pleitesía. Soriano me enseñó que una buena novela no se sustenta en la propia existencia del autor, sino en una historia fuerte, un argumento sólido que evite los espantajos del psicologismo y la autorreferencia. Me hizo ver, además, que escribir es un oficio, acaso uno de los más nobles oficios, y que poder vivir de la literatura no es un hecho vergonzante, sino un derecho al que todos los autores deberían aspirar.
Durante estos años he conocido muchos mercenarios que, por monedas, venden sus convicciones en distintos medios, pero se escudan en la pureza de la literatura: son escritores. Para ellos la literatura no se negocia. Todo lo demás sí. Muchos de los críticos y colegas que desollaron vivo a Osvaldo Soriano hoy se rasgan las vestiduras vindicando, post mortem, su figura; pero claro, la piel duele, la ropa se cambia.
**********
Federico Andahazi nació el 6 de junio de 1963 en Buenos Aires, Argentina, en el céntrico barrio de Congreso. Es uno de los autores argentinos cuyas obras fueron traducidas a mayor número de idiomas en todo el mundo. Sus libros fueron publicados por las editoriales más prestigiosas. En Estados Unidos fue editado por Doubleday, en Inglaterra por Transworld, en Francia por Laffont, en Italia por Frassinelli, en China por China Times, en Japón por Kadokawa, en Alemania por Krüger y por varias decenas de editoriales de diversos países. Dictó conferencias en lugares tan distantes y prestigiosos como la Facultad de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Moscú, en Rusia, y la Universidad Santos Ossa de Antofagasta, Chile. Ofreció charlas en Estocolmo, Londres, París, Estambul y otras ciudades de Europa, América Latina y Estados Unidos. Participó de Congresos literarios en Francia, Finlandia y varias ciudades de España, entre otros. Fue invitado a numerosas Ferias del Libro como la de Guadalajara, Moscú, Pula, Estambul, Madrid, Barcelona y, desde luego, asistió a la de Buenos Aires y a casi todas las de Argentina. Colaboró con la mayor parte de los periódicos y las más importantes revistas de su país: Clarín, La Nación, Perfil, Noticias, Veintitrés, Lamujerdemivida, Brando, V de Vian, etc. y en diversas publicaciones de América Latina, Estados Unidos y Europa, tales como: Loft, de EE.UU.; O independente, de Portugal; El gatopardo y Soho, de Colombia, etc. Su obra obtuvo el reconocimiento de la crítica mundial y fue objeto de diversas reseñas y estudios.
FUENTE: http://www.andahazi.com/es_index.html