lunes, agosto 04, 2008
Tomo vino y bailo .Cuento de Susuru
domingo, agosto 03, 2008
Lara Fabian - Caruso
Qui dove il mare luccica,
e tira forte il vento
sulla vecchia terrazza
davanti al golfo di Surriento
un uomo abbraccia una ragazza
dopo che aveva pianto
poi si schiarisce la voce,
e ricomincia il canto
Te vojo bene assai
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormay
che scioglie il sangue dint’e vene sai…
Vide le luci in mezzo al mare,
pensò alle notti là in America
ma erano solo le lampare
e la bianca scia di un’elica
senti il dolore nella musica,
e si atzò dal pianoforte
ma quando vide uscire
la luna da una nuvola,
gli sembrò più dolce anche la morte
guardò negli occhi la ragazza,
quegli occhi verdi come il mare
poi all’improvviso usci una lacrima
e lui credette di affogare [...]
Definir el día de hoy en cuanto a mí, diría que fue un poco extraño. Nada salió como estaba previsto. Llegué a este espacio con intención de escribir algo, pero la música fue más fuerte. Me quitó la rabia contenida. Me conectó con el placer. Una vez más, por amor a la música, un obstáculo se transformó en la oportunidad de rescatar a esta cantante, que en este post se anima con un tema que hemos escuchado la mayoría de las veces cantado por tenores, y esta mujer logra interpretarlo admirablemente. Y como si todo esto fuera poco, me permitió volar hacia lejanas tierras italianas, sus melodías, su gente, mis orígenes, mis ganas de conocerla y frustrada tantas veces al tener que cancelar el viaje por diferentes motivos. Aquí, una pequeña resignificación, que una vez más se logra con el arte, el arte de la música haciendo un camino de búsqueda que se concreta. Susuru.
JE T'AIME - LARA FABIAN
El enamoramiento es una locura gratuita y casi inevitable, técnicamente un cuadro de confusión delirante con exaltación maníaca.
El amor, en cambio, es un producto cuerdo y costoso.
Es más duradero y menos turbulento, pero hay que trabajar duro para sostenerlo.
texto:salinas - bucaysábado, agosto 02, 2008
And now Ladies and Gentlemen. Film. Patricia Kaas & Jeremy Irons
Dedicatoria. Jorge L. Borges.
Dedicatoria de Obras completas
A Leonor Acevedo de Borges
Quiero dejar escrita una confesión, que a un tiempo será íntima y general, ya que las cosas que le ocurren a un hombre les ocurren a todos. Estoy hablando de algo ya remoto y perdido, los días de mi santo, los más antiguos. Yo recibía regalos y yo pensaba que no era más que un chico y que no había hecho nada, absolutamente nada, para merecerlos. Por supuesto, nunca lo dije; la niñez es tímida. Desde entonces me has dado tantas cosas y son tantos los años y los recuerdos. Padre, Norah, los abuelos, tu memoria y en ella la memoria de los mayores -los patios, los esclavos, el aguatero, la carga de los húsares del Perú y el oprobio de Rosas-, tu prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos, las mañanas del Paso del Molino, de Ginebra y de Austin, las compartidas claridades y sombras, tu fresca ancianidad, tu amor a Dickens y a Eça de Queiroz, Madre, vos misma. Aquí estamos hablando de los dos, et tout le reste est littérature, como escribió, con excelente literatura, Verlaine.
fuente: www.librosenred.com
Abrazo. Kathleen Keating
jueves, julio 31, 2008
Clarooscuro (Shine). de: Scott Hicks. Film
He vuelto a ver en estos días "Shine" una película que ha dejado huella en mi, como otras, pero que no son tantas.
Mi amor a la música, quizás sea lo que más me impacta y emociona. Y también el desafío de trabajar y convivir con las diferencias.
Sé que no todos podemos coincidir en nuestros gustos y a partir de las discrepancias de opiniones, todos crecemos un poco más cada día, y esto no es poca cosa.
La película reúne muchas virtudes para el espectador: refinamiento en su lenguaje, osadía de enfoque, un drama real conmovedor y por sobre todo talento. La historia de un niño, David Helfgott, hijo de un padre frustrado, herido, sobreviviente del holocausto. Un padre contradictorio que quiere el éxito de su hijo pero que con su severidad va minando su libertad quebrándolo emocionalmente. Esas marcas que fue dejando su progenitor se asoman y revelan cuando el joven pianista logra la consagración. Pero por más que el cuerpo se fragmenta, las marcas, el vacío de afecto, el dolor quedaron habitados por la música, por su propio talento, el que le abre puertas a una felicidad posible.
Invito a quienes no la vieron a que lo hagan si aman el arte, si sienten que existe una "poética de la cura", como dice mi gran maestro, el Dr. Mario Buchbinder.
Por más fragmentación, alienación, o como quieran llamarle, si queda algo rescatable para continuar trabajando con eso que es lo mejor, siempre habrá un futuro mejor y posible para sobrellevar la angustia, el tormento. Para alivianar la carga.
La música, la película, la historia, el arte, los gestos, me permiten sugerirles que no dejen de verla, descubrirla y redescubrirla si ya la han visto.
Por amor a la música, por amor a la vida, les dejo este post en este momento. Ojalá lo disfruten. Susuru
miércoles, julio 30, 2008
martes, julio 29, 2008
La visita. Susuru
Sonia se sentía harta, cansada, furiosa. En su cabeza resonaban las palabras que su madre le dijo cuando se despedían: “lo grave no es no llegar a las metas, lo grave es no tener metas”. Intentó agarrarse el cerebro con las manos para no estallar. Estaba así, como una novia puntual y desdichada. Todos eran obstáculos. Nada hacía bien. Sus contradicciones permanentes la llevaban por caminos equivocados. Tenía cita con su analista a las 18 hs.. Decidió entrar a Impala y tomar un té verde, mientras dejaba que el tiempo transcurriera. Era temprano. Disponía de una hora y no estaba muy lejos. Tomando el 25 en Beiró, le llevaba 15 minutos de viaje. Comenzó a respirar profundo con el propósito de serenarse un poco. Mientras su cucharita disolvía el terrón de azúcar en la taza, siente la proximidad de alguien que le susurra en voz baja: -si me das cinco pesos, te adivino la suerte. Sonia levantó la cabeza y vio a una mujer de piel reseca, muy arrugada, ropas gastadas, cuerpo extremadamente delgado, pero de mirada franca, transparente. Así lo percibió y la invitó a sentarse frente a ella en la misma mesa., preguntándole en que consistía su servicio. La mujer, tranquila y mirándola fijamente le explicó, que con una simple tirada de cartas, podía ayudarla a quitarse toda esa ira que transmitía su cara, su cuerpo, sus ojos, su boca y sus manos apretadas. Y Sonia confió. ¿Por qué no transgredir alguna vez y tentar a la suerte? –se dijo esbozando una leve sonrisa cómplice. Pidió otro té al mozo y le ordenó a la misteriosa visitante que comenzara a actuar. Las cartas estaban sobre la mesa tapadas.. La esotérica visita le dijo que sólo podía dar vuelta dos de ellas. Sonia obedeció prontamente, sin pensar ni un minuto. En el centro de la mesa, en sólo dos cartas estaba su destino. La pitonisa pausadamente toma una de las cartas y comienza con lentitud, pero con mucha seguridad a leer lo que allí se revelaba y le dice mirándola fijamente: Esta carta me permite interpretar tus sueños. Es LA SACERDOTISA que te dice que ha llegado el momento de transformar tus deseos en realidad. Sabes bien quien eres y lo que quieres. Ahora sólo debes elegir, seleccionar, el camino a transitar. No temas y ubícate en el atajo hacia el amor que te guiará al mundo que sueñas. Sonia escucha, no responde. La delgada mujer continúa con la otra carta diciendo: Y esta otra habla de: LA CREACIÓN Y EL AMOR: Estás evolucionando y en toda evolución, lo bueno en ti se conserva. El amor auténtico, te seguirá a donde vayas. Podrás evidenciar que todos los sentimientos verdaderos que estaban ocultos en ti siguen allí, nutriéndose y colmando tu vida de buenos recuerdos. Anímate, todos aquellos que no deseen tu bienestar y felicidad se alejarán. Concluído el mensaje, abonó lo que la mujer le había pedido. Terminó de tomar el té y se dio cuenta que se sentía mejor. Miró el reloj. que daba las 19 hs. Suspiró agradecida. No se encontraría con su analista. Abonó la consumición. Cruzó Beiró y tomó el 80 rumbo a Belgrano. Se acomodó en uno de los asientos dobles del colectivo y con su celular en mano, empezó a marcar el número de aquel joven que le gustaba tanto y que vivía en Manzanares y Cabildo.
música: cymbeline

