sábado, junio 30, 2007

Pequeñas cosas. Serrat

A Medianoche. Paul Éluard

Se abren puertas

se descubren ventanas

Un fuego se enciende

y me deslumbra

Todo se decide encuentro

Criaturas que yo no he deseado.

He aquí el idiota

que recibía cartas del exterior

He aquí el anillo precioso

que él creía de plata

He aquí la mujer charlatana

de cabellos blancos

He aquí la muchacha inmaterial

Incompleta y fea

bañada de noche y de miseria

Cargada de absurdas plantas silvestres

Su desnudez su castidad

sensibles de cualquier parte

He aquí el mar y barcos

sobre mesas de juego

Un hombre libre

otro hombre libre y es el mismo

Animales exaltados ante el miedo

con máscara de barro

Muertos prisioneros

locos todos los ausentes.

Pero tú por qué no estás aquí tú para despertarme

De "La vie immédiate" 1932

viernes, junio 29, 2007

Edith Piaf. Himno al Amor

"Recordar es volver a vivir". El gorrión de París cantando un Himno al amor, un himno a la vida, sintiendo en cada palabra, en cada nota musical que sale de su garganta, de sus entrañas mismas, un homenaje para poder seguir viviendo a pesar de todo. Todas las carencias de la vida de esta mujer se amalgama con ese don, ese talento inigualable, que es su voz. Y que por la misma fue aplaudida, reconocida y comenzó a sentirse persona. Una vida efímera, pero de una intensidad MAYÚSCULA. Así lo siento yo y así dejo expresada mi admiración por alguien a quien mucho me hubiera gustado conoce: Susuru Mi querer por Tí no tiene fin. Y mi ser es hoy feliz por Tí porque ahora ya mi vida, es un himno al amor. Doy así las gracias al Señor, que le dio vivir a mi ilusión y por siempre y para siempre, tuyo es mi corazón feliz

CARMINA BURANA

Carmina Burana En 1803, en el monasterio benedictino de la ciudad de Beuern (Baviera, Alemania), se encontró una colección de 300 poemas goliardescos recogidos en un manuscrito de la primera mitad del siglo XIII. La mayor parte de los poemas estaban escritos en latín aunque unos cuantos lo estaban en una mezcla de latín y alemán, e incluso con algunas palabras francesas. Sus autores eran clérigos que llevaban una vida licenciosa y desordenada y se inspiraron tanto en composiciones populares contemporáneas, con frecuencia groseras, como en las cultas de Homero, Cátulo y Ovidio. Los dos principales temas que desarrollan son el amoroso y el satírico contra la iglesia. El compositor alemán Carl Orff (Munich 1895 - Munich 1982) autor del famoso método musical para niños Orff- Schulwerk (1930) recopiló 25 de estos poemas en una cantata a la que llamó Carmina Burana (Poemas de Beuern).
De todos modos esta "versión" de ERA no es más que eso, una versión basada en el original que no es este. Texto del primer canto: O FORTUNA O Fortuna, velut Luna statu variabilis, semper crescis aut decrescis; vita detestabilis nunc obdurat et tunc curat ludo mentis aciem; egestatem, potestatem, dissolvit ut glaciem. Sors immanis et inanis, rota tu volubilis, status malus, vana salus semper dissolubilis; obumbrata et velata mihi quoque niteris; nunc per ludum dorsum nudum fero tui sceleris. Sors salutis et virtutis mihi nunc contraria; est affectus et defectus semper in angaria. hac in hora sine mora cordae pulsum tangite! quod per sortem sternit fortem, mecum omnes plangite! opinión muy valiosa dejada por JOP.por lo cual decidí incluírla aquí. SUSURU Carl Orff. CARMINA BURANA.O fortuna

jueves, junio 28, 2007

Los Intrusos. Eduardo Galeano

Cuando alguna adivina se ofrece a leer el destino, más vale pedirle que elija otra víctima: déjeme creer, señora, que el futuro es una sorpresa y no un aburrimiento. Afortunadamente, el mundo no deja de ofrecer asombros. Hasta el fútbol profesional, una industria programada para las monotonías del poder, contiene imprevistos conejos en la galera. Más de una cuarta parte de la humanidad asistió, por televisión, a la primera sorpresa del Mundial 2002. Ocurrió en la noche de la inauguración, en el estadio de Seúl. Contra todos los pronósticos, Francia, el país campeón del Mundial anterior, fue vencido por Senegal, que había sido una de sus colonias africanas y que por primera vez participaba de una Copa del Mundo. Francia quedó por el camino en la primera rueda, sin meter ni un solo gol. Argentina, el otro país favorito en las apuestas, también cayó en las primeras de cambio. Y después se marcharon Italia y España, asaltadas a mano armada por los árbitros. Pero todas estas escuadras poderosas fueron sobre todo víctimas de la obligación de ganar y del terror de perder, que son hermanos gemelos. Las grandes estrellas del fútbol actual habían llegado a la Copa abrumadas por el peso de la fama y de la responsabilidad, y extenuadas por el feroz ritmo de exigencia de los clubes donde actúan. Sin historia mundialera, sin estrellas, sin la obligación de ganar ni el terror de perder, la selección de Senegal jugó en estado de gracia y fue la revelación. Llegó invicta a los cuartos de final, no pudo pasar más allá, pero su bailito incesante nos devolvió una sencilla verdad que suelen olvidar los científicos de la pelota: el fútbol es un juego y quien juega, cuando juega de verdad, siente alegría y da alegría. Fue obra de Senegal el gol que más me gustó en todo el torneo, pase de taquito de Thiaw, certero disparo de Camara; y uno de sus jugadores, Diouf, hizo la mayor cantidad de gambetas, a un promedio de ocho por partido, en un campeonato donde ese placer de los ojos parecía prohibido. La otra sorpresa fue Turquía. Nadie creía. Llevaba medio siglo de ausencia en los mundiales. En su partido inicial, contra Brasil, la selección turca fue alevosamente estafada por el árbitro, pero siguió viaje y acabó conquistando el tercer puesto. Su fútbol, mucho brío, buena calidad, dejó mudos a los expertos que lo habían despreciado. Casi todo lo demás fue un largo bostezo. Por suerte, en sus partidos finales, Brasil recordó que era Brasil. Cuando se desataron, y jugaron a la brasileña, sus jugadores se salieron de la jaula de mediocridad donde el director técnico, Scolari, los tenía encerrados. Y entonces, por fin, después de tanto fiasco, Brasil pudo ser una fiesta. Se juega con nada. O casi nada: una sola pelota alcanza, o cualquier cosa que ruede, de trapo, goma, cuero o plástico. El fútbol es el deporte más barato del mundo. Pero la pelota tiene mágicos poderes y puede hacer brotar mucho dinero del pasto. La pelota que Adidas estrenó en el Mundial es de alta tecnología: una cámara de látex, rodeada por una malla de tela cubierta por espuma de gas, que tiene por piel una blanca capa de polímero decorada con el símbolo del fuego. Ella mueve fortunas. El negocio del fútbol, como todos los negocios, está organizado para recompensar a los más fuertes. A veces, sin embargo, los países imprevistos y los clubes chicos, sin ningún valor de mercado, rompen las rutinas del poder. Hace un par de años, el club Calais, un equipo de aficionados de poca experiencia y poca hinchada, fue casi campeón de Francia. Perdió la final por un pelito, por culpa de un penal dudoso. Era de no creer: los jugadores del Calais, empleados, obreros, jardineros, maestros, habían dejado por el camino a los equipos franceses de alto nivel profesional. Cerquita nomás, en Italia, un enanito está faltando el respeto a los clubes más ricos del mundo. Nunca en la historia italiana había ocurrido: un cuadro de pueblo chico ha entrado en la serie A. Este año disputó los primeros lugares, entró quinto, a un punto del Milan, y se clasificó para la Copa europea. El convidado de piedra se llama Chievo. Proviene de una parroquia de tres mil quinientos habitantes, campesinos que producen kiwis, duraznos, salames y buenos vinos. En el café del pueblo, donde reina María la Pantalona, los hinchas celebran, lloran, discuten y deciden: el Chievo es de todos. El equipo entero, titulares y suplentes y todo lo demás, cuesta cincuenta veces menos que el dinero que recibió el club Juventus por la venta de un solo jugador, Zinedine Zidane, al Real Madrid. A las grandes empresas del fútbol italiano no les gusta ni un poquito el fulgurante ascenso de estos nadies que juegan un fútbol suelto, audaz, atrevido. También sus vecinos, de la ciudad de Verona, los miran de reojo. Los fanáticos de la barra brava del club Verona, que hacen el saludo fascista, tienen la costumbre de insultar a sus rivales africanos y entre los jugadores del Chievo brillan los inmigrantes negros. Al otro lado del mar, en el Brasil, la novedad se llama San Caetano. Este club nació en un suburbio obrero de la ciudad de San Pablo, en el anillo industrial que incubó el nuevo sindicalismo y el partido de Lula. El San Caetano, que tiene por símbolo un pájaro silvestre de color azul, practica un fútbol ofensivo y fulminante, fiel a la profesión de fe formulada por el presidente del club: “Hoy en día predomina el fútbol europeo, que es pura marcación. Pero el fútbol brasileño no debería mudar su estilo, su sello: jugar para adelante”. Mal no le ha ido, que digamos. En sus escasos trece años de vida, el San Caetano se ha abierto paso hasta la primera división y los primeros lugares de la tabla, y este año está disputando, por segunda vez, la Copa Libertadores, contra los mejores equipos de América Latina. Y eso a pesar del problema de siempre, el drama de los clubes chicos y de los países pobres: el San Caetano crea jugadores y los pierde. Los mejores se van, comprados por los clubes grandes del Brasil (Corinthians, Palmeiras) o se marchan a Europa, al Stuttgart, al Lazio. El poder dice: se acabó la historia. Y dice: el destino soy yo. Pero en el fútbol, como en todo lo demás, hay intrusos. No están previstos en el guión y, sin embargo, se meten donde no los llaman, sin permiso, de contrabando, y actúan. Ellos son consuelo y profecía. Se agradece.
Tomado de:Brecha, Montevideo, viernes 12 de julio de 2002.

miércoles, junio 27, 2007

Incertidumbre o Certeza?

“Al bajar a tierra me di cuenta de que la mochila que llevaba sobre mis espaldas pesaba tanto como el siglo que acaba de terminar, que había llegado el momento de detenerme y de mirar lo que contenía, sacar una a una todas las piedras y darles finalmente un nombre, catalogarlas y después decidir si era el caso de llevarlas conmigo o, en cambio, de abandonarlas. De repente, en esa tierra desconocida y sin embargo tan familiar, comprendí que la nuestra es también la historia de aquellos que nos han precedido, de los que han escogido hacer o no hacer. Han sido esas elecciones las que han construido, como el carbonato de calcio en una cueva, la invisible estructura de nuestra persona. Un niño que nace no es una pizarra limpia sobre la que se puede escribir cualquier cosa, sino una tela en la que alguien ha trazado ya la trama de un bordado: ¿recorrerá ese camino marcado por otros o escogerá uno diferente? ¿Continuará calcando el surco trazado o tendrá el valor de salirse de él? ¿Por qué uno rompe la urdimbre y otro la completa con ciega diligencia? ¿Es en verdad sólo nuestra esta vida y éste es el único espacio de luz que se nos permite atravesar? ¿Acaso no es una crueldad demasiado grande jugárselo todo en una sola existencia? ¿Comprender, no comprender, equivocarse, enfrentarse?. Un solo latido separa el nacimiento de la muerte, abrimos la boca para decir <> por el horror, <> por el estupor y después, ¿se acaba todo?. Deberíamos resignarnos a permanecer en silencio y ofrecer el cuello como enésimas víctimas para el sacrificio?. ¿Venimos al mundo para después precipitarnos en la muerte como un castillo de cartas, que, en silencio, se derrumba sobre sí mismo? ¿Quién decide los papeles antes de la interpretación?. ¿Cuál me tocará: el de víctima o el de verdugo? ¿O quizá todo es una sucesión de claroscuros?”

Fragmento de: "Escucha mi voz". S. Tamaro

domingo, junio 24, 2007

María Rita. Encuentros y despedidas

Todos los dias, como en un vaiven La gente que vibra sobre la estacion Hay gente que viene para quedar Otros que se van para nunca mas. Hay gente que viene, quiere volver Otros que se van, quieren luchar Otros han venido, para mirar Otros a reir y otros a llorar. Y asi ... Llegar y partir Son solo dos lados de un mismo viaje. El tren que llega Es el mismo tren de la ida. La hora del encuentro es tambien Despedida La plataforma de esta estacion Es la vida de este mi lugar Es la vida De este mi lugar, es la vida. Milton Nascimento

viernes, junio 22, 2007

Tributo VIII. Amiga. Roberto Carlos y Ana Belén

-------------------------------------------------------------------------------- "La verdadera amistad es la que sigue a tu lado incluso cuando no te queda nada por ofrecer, salvo tu compañía". Leo lo anterior y me pregunto: ¿Certeza o Incertidumbre es esta afirmación sobre la amistad? Amistad: palabra que se usa, se gasta y se desgasta a veces por ser mal utilizada. ¡Cuánto misterio encierra una amistad!!!! Amigos, equivalentes a hermanos elegidos por nosotros mismos porque compartimos un amor desinteresado, porque sabemos ponernos en el lugar del otro, porque para el verdadero amigo no hay máscara, no hay que pedirle turno para confiarle una alegría, un dolor. Por eso la pérdida de un amigo deja un hueco muy grande, que va cerrando con el tiempo, pero es una herida que vuelve a sangrar fácilmente cuando por ejemplo en una tarde gris y lluviosa escuchamos cantar a Roberto Carlos y evocamos momentos felices, de aquellos tiempos que no volverán. Es mi sentir. Susuru Amiga, perdona si hoy me meto en tu vida pero te estoy sintiendo, tan perdida, sin recordar que todo terminó. amiga, bajó el telón que cierra el fin del acto. no aceptas que la historia ha terminado. de todo aquello nada te restó. y el hombre por quien te desesperas y a quien llamas aquel que siempre buscas en tu cama hace mucho tiempo te olvidó olvida remóntate tu vida urgentemente el tiempo pasa y un día de repente, te ves llorando el tiempo que pasó Amigo yo te agradezco por sufrir conmigo. intento verme libre y no consigo él era tantas cosas para mí a veces, yo pienso tanto en ello que me olvido. que cualquier día pierdo los sentidos por no aceptar que el sueño terminó. si acaso mi juventud perdiera en este intento en aguas de este llanto. me perdonas si guardo tu consejo sin oír amigo eres lo que más quiero y necesito el aire que me falta y no respiro ahogándome en silencio si no está Amiga si quieres desahogar, cuenta conmigo y si quieres llorar, lloro contigo amigo para todo estoy aquí Amiga amigo

jueves, junio 21, 2007

Dionisio = Baco. Las máscaras

Dionisios, hijo de Zeus y de Semele, tiene características que lo diferencian con nitidez en la mitología griega. Dionisios es un dios “epidémico”, que llega de repente, se hace presente y se va. Es un dios viajero, que está en permanente movimiento. Las fiestas en su honor (las epifanías), si bien tienen características regulares y responden a un calendario oficial (conocido tanto por los fieles como por los dioses), son muy distintas de las ofrecidas a otros dioses. Así como Apolo es esperado sin sorpresa el día correspondiente a su fiesta, Dionisios, ser errante, puede pasearse por ciudades y aldeas sin ser reconocido. Otra característica que define a Dionisios es la máscara del extranjero. Cuenta la mitología que unos pescadores de Metimna encontraron una máscara entre sus redes de pesca en pleno mar, y que esta máscara no representabas el espanto sino el enigma, un rostro a descifrar……….. Dionisio resume en su máscara, por partes iguales, el extraño y el extranjero. En algunas ciudades es el dios que viene de las sombras de la noche y que sorprende por su potencia, que no asusta sino que estimula. Es el dios de la vida, cuyo nombre latino es Baco. Su máscara es reconocida muchas veces en la madera retorcida de la vid, vivificadora de la tierra, que irrumpe jugosa y sensual en campos secos y soleados, que trae alegría y placer, festejada con danzas dionisíacas.

Fuente: "El Cuerpo Territorio Escénico" de Elina Matoso

Escultura: obra de Encarnación Hernández

martes, junio 19, 2007

Hable con ella. Almodovar.

Imagen, gesto, movimiento, color, música. Recursos expresivos que no necesitan demasiado de la palabra para llegar al alma del espectador. Fue una de las películas de Almodovar que más me gustó. El valor de la mirada, el tacto, en un verdadero acto de amor. Es mi sentir. Susuru