sábado, mayo 19, 2007

SUSURU y La Vida de los Otros

Quien escucha "apassionatta" de Beethoven, no deja de ser jamás un hombre bueno.
Quien por sus acciones recibe un tributo silencioso, unas palabras como prólogo de un texto titulado "Sonata para un hombre bueno", habrá recibido el mejor regalo de Amor que puede recibir un hombre. El reconocimiento a su valor, entregado en actos de amor. Nada más ni nada menos. Cada acto, cada emoción sentida y transmitida construye una historia difícil de ser olvidada por quien es sensible a las cosas más sencillas de la vida y a la vez más valiosas, porque se trata de la VIDA MISMA.

1 comentario:

JOP dijo...

En realidad en la película la frase es: "Quien oye, quien escucha la Apassionatta de Beethoven, no puede no ser un hombre bueno".

Un momento, una serie de circunstancias, una decisión; un acto, y sus consecuencias. Ni palabras, ni retórica, ni gestos grandilocuentes. Solo se necesita la potencia abrumadora, el mínimo y a la vez colosal estrépito de un acto. Ni más ni menos que eso.

Beso.