domingo, octubre 09, 2011
viernes, agosto 26, 2011
URITORCO
viernes, julio 15, 2011
SIEMPRE ES LOCURA
.....mientras pienso en hacer firuletes con mi pie izquierdo y le pido a la espalda que no cruja cuando escribo para poder caminar tras mis sueños y sentir que un pequeño de rizos dorados trae en sus manos una rosa escarchada y una caracola de regalo.......siempre es locura?
domingo, junio 19, 2011
Lo esencial es invisible a los ojos
lunes, abril 25, 2011
Juan Pan García vino a pintar el blog de Susuru
lunes, marzo 28, 2011
Momentos que no voy a olvidar. De mí para ustedes
sábado, febrero 26, 2011
"Soltar las riendas" 2da. y última parte del cuento de Silvia Plager
Sin ir más lejos, la última vez nos contó que el viernes pasado tuvo siete años y un moño blanco en el pelo y que la mano de su papá era grande y blanda como un colchón. Ese mismo día, a la siesta, la mamá se columpiaba en un trapecio de circo y Erlinda, muy tiesa en su vestido de volados, miraba a lo alto y enviaba besos.
También nos contó que volvió a dar a luz a su hijo mayor y que su marido, más joven y apuesto que de recién casado, le obsequió un ramo de clavelinas. Y luego nos dijo que sus hermanos y ella habían dormido en casa de los abuelos y que al mediodía, trepados a un árbol, entendieron que el tiempo no existía.
"Erlinda, si todos son sueños- le decimos- ahora eres viuda y tus hijos son grandes y están viviendo en el extranjero"
"Ya sé que son sueños"- nos responde invariablemente.
Para Erlinda no hay diferencia entre lo que es o no es, y así como nosotras organizamos nuestra actividad semanal, ella organiza sus sueños.
Está tan ocupada, dice, que apenas si le queda un espacio para dedicarlo a las compras, la limpieza de la casa y el pequeño jardín.
"Tu pastel de manzanas está delicioso, tu piso huele a cera, pero tus plantas, pobrecitas!, son una maraña, suele recriminarle Carlota, la más irónica de las cinco.
Erlinda suspira, se acomoda el rodete como quien ha recibido uun cumplido y dice"Los jardines ordenados desordenan los sueños. Con cada cosa en su sitio y todo bien diferenciado, sólo hay cabida para el hoy, y eso, queridas amigas, es muy aburrido".
No queremos tomarlo como un insulto, sin embargo nos defendemos, y le decimos que nosotras lo tenemos todo previsto para no aburrirnos jamás.
La que se enfurece es Teodora, la más joven, que acaba de ser abuela por décimoquinta vez y que no puede con su alma de tanto ir y venir. Cómo se atrevía Erlinda a sugerir, tan siquiera, que alguien con seis hijos y quince nietos pudiera sentir aburrimiento. Entonces Teodora saca de su bolso una tira de fotografías, una aguja de crochet y un ovillo de lana color patito y después de enumerar las proezas las proezas de sus descendientes se dispone a tejer escarpines. Sin ser cruel debo reconocer que la pobre Teo se ha vuelto un poco reiterativa con eso de que la gente que tiene las manos y la mente ocupada no anda distrayéndose en pavadas.Porque a Queca y a mí el ikebana nos ha sorbido el seso y no hay mesita o estante que no tenga uno. Pero qué nos puede importar que los arreglos florales de tanto adornar no adornen. Nos gustan y punto.
Lo mismo debe sucederle a Erlinda con sus sueños, le caminan por toda la casa como chicos malcriados porque ella les ha soltado las riendas y ahora no hay quién los pare.
Para que me entiendan bien les diré un refrán que mi tía Alcira-mujer sabia- solía decir:"Dime con quién andas y te diré quién eres"
Nosotras andamos en grupo como alborotadas jovencitas. Y Erlinda sólo anda con ella misma; así las palabras que le nacen de adentro revolotean por donde les viene en gana hasta que se organizan en imágenes. De ahí al soñar hay un paso tan corto y ágil como el de una japonesa.
De no ser porque finalmente sucedió lo que tenía que suceder con tanto descampado alrededor, todavía estaríamos comiendo pastel de manzanas, oliendo cera y admirando esa selva diminuta donde gomeros, laureles, cerezos, araucarias y cipreses eran abrazados por filodendros, tacos de reina, rosas chinas y enamoradas del muro que, a fuerza de abrirse camino, se enamoraban de cualquier tronco o superficie que se les cruzase.
A veces, cuando me pongo a pensar en los nuevos dueños, me pregunto si el tesón demoledor con que ellos transformaron el jardín rebelde en un patio embaldosado no se habrá debido a que los sueños de Erlinda aún seguían enredados en sus árboles y plantas.
Ya no me cabe duda de que si Erlinda hizo lo que hizo fue para que sus sueños vivieran.
"Qué bien-dijimos nosotras cuando vimos el parque de diversiones que se había levantado-ahora Erlinda no se sentirá sola"
"No hay peor ciego que el que no quiere ver", también acostumbra a sentenciar tía Alcira. Y nosotras no quisimos ver que ese monstruo de acero sería la perdición de nuestra amiga.
Día y noche, para convocar a los vecinos próximos y distantes, los altavoces difundían una música que espantaba pájaros y duendes.
La gente que aullaba en la montaña rusa, descabezaba muñecas y coronaba botellas con aros de plástico, seguramente detestaba el murmullo del viento, el batir de persianas, el silbido del paseante solitario, el trinar de las aves y el lamento lejano del tren.
Después de una noche en que la vigilia sólo estuvo poblada por los intrusos de enfrente y que de sus cabezas no obtuvo ni siquiera el sueño más huidizo, Erlinda taponó sus oídos, y se volvió a acostar.
Yo me digo que tal vez sus sueños se unieron los unos a los otros como las sábanas que el prisionero ata para huir de prisión. Y me la imagino a Erlinda deslizándose por ellas, olvidada de actos tan triviales como comer o despertar. Por eso, cuando las chicas dicen:"qué muerte triste la de Erlinda, enterrada en esa casa y sin que nadie le tienda una mano", yo pienso en sus sueños, alineados como cerco de ligustro para defenderla de la mirada ajena, y me vuelvo a decir:"Mi amiga Erlinda es feliz" ************************************************************************************************************************************************************************
jueves, febrero 17, 2011
"Soltar las riendas" fragmento cuento de Silvia Plager
Mi amiga Erlinda es feliz.
Cuando con las chicas jugamos a las cartas e intentamos olvidarnos de nuestros achaques y penurias, no la nombramos. Traer la presencia de Erlinda a esa mesa sería como negarnos el recreo de los jueves por la tarde. Nuestro grupo lo tiene todo organizado: los lunes al mediodía, ikebana; los martes a la tarde, curso de repostería; los miércoles por la mañana, gimnasia para la tercera edad; los jueves, té canasta; los viernes, tertulia literaria; los sábados por la noche, cine; los domingos, almuerzo familiar.
Digo que Erlinda es feliz y no miento. En estos tiempos donde cada uno disfraza como puede su tristeza, ella se da el lujo de la felicidad.
Algún que otro domingo, el grupo combina ir de visita a su casa. Hacemos el sacrificio del viaje impulsadas por el cariño que le tenemos y porque necesitamos entender cómo se puede vivir en un barrio apartado de la mano de Dios sin morirse de miedo y aburrimiento. Y se lo preguntamos siempre. Entonces, Erlinda sonríe y nos dice que el miedo también vive de los edificios de departamentos y que ella nunca está sola porque sus sueños se cuelan por todos los rincones y cuando abre los ojos es como si aún los tuviera cerrados.
Que las locas ocurrencias de sus fantasmas nocturnos no respetan horarios ni disciplinas no es novedad. …………………
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me gustó enlazar este cuento de una argentina con la pintura de Bottero y el tema que canta Caetano. Siento que en todas o en algunas de estas mujeres que se mencionan podemos estar retratadas cualquiera de nosotras.....realidad o ficción? susuru sábado, enero 01, 2011
Cortázar, Vangelis y el Fuego. Enlazando mi Fantasia en el primer día del año.
jueves, diciembre 16, 2010
Hoy me conecté con la TERNURA.
sábado, octubre 30, 2010
jueves, septiembre 16, 2010
La Vida es Bella!!!
viernes, agosto 27, 2010
YAKO y JAIRO
domingo, agosto 22, 2010
Las ciudades invisibles......
Un domingo recorriendo Buenos Aires, observando los diferentes matices según me detuviera a tomar un helado en la zona norte o a comprar tortitas negras para acompañar el mate mientras decidíamos si nos dirigíamos con el auto hacia el oeste con idea cenar en la zona cercana a la Basílica de Luján.
Abarcar todo al mismo tiempo pensé que era una tarea muy difícil. El helado de frutos del bosque y chocolate con cerezas al rhum se derretía en mi boca manchando de púrpura mi short color champagne.
Mientras saboreaba el helado comencé a leer un escrito de Italo Calvino que María Julia me había enviado por mail desde Honduras y que tomé el recaudo de imprimirlo y guardarlo en el bolso estampado con flores en ocres y verdes.
martes, julio 27, 2010
Del legado de los visionarios Hopi
miércoles, julio 14, 2010
Uei paesano…..Relato de Susuru.
martes, julio 06, 2010
Coloreando los sueños de Susuru
martes, mayo 25, 2010
Cuando la poesía forma parte de mi vida.......
sábado, mayo 22, 2010
Hipnotizada. Fantasía de Susuru
martes, febrero 16, 2010
Todo Vale? Cuento de Susuru
Manha, tao bonita manha De un dia feliz que chegou O sol neceu surgiu E em cada cor brilhou Voltou o sonho entao Ao coracao................
Nací una mañana de carnaval en una humilde y sencilla casa de pueblo.
Rodeada de mujeres del vecindario que ayudaban a parir a mi mamá.
Mi papá, mientras tanto esperaba en el patio cerca de la higuera y debajo de la parra, la llegada de su primogénito. Tenía que ser varón!!!
Me asomé a este mundo con buenos pulmones. Mis berridos sonaron como truenos anunciando coraje y desafío.
Al abrirse la puerta del cuarto, doña Encarnación con su potente voz gritó:
¡ES MUJER!, ¡ES MUJER! ¡Una mujercita en la familia!
Papá huyo despavorido del disgusto a punto de revolear por el aire a una tonta gallina que se había escapado del gallinero y se le cruzó en el camino hasta la abierta puerta de calle.
Volvió un poco más calmo varias horas después.
El mismo día en que nací quedó una marca en mi cuerpo invisible a los ojos, muy profunda e imborrable para mí.
No colmé las expectativas de mi papá. Lo defraudé desde el primer día.
Esto me acompañó durante muchos años como una herida abierta que tardó mucho en cicatrizar. Mi madre y yo lo habíamos decepcionado. Él quería un hijo varón. El apellido tenía que perpetuarse, perdurar.
Ser mujer y primeriza no era ser valiosa.....Como si él no hubiera participado en mi gestación, como si el destino fuera el único culpable de darle una hija mujer.
Mi papá rumiaba su rabia.
Momo hacía piruetas, el Corso empezaba a prepararse. Se escuchaba el retumbar de parches. “Tatú y sus compinches” hacían arabescos en el aire. Calentaban los cuerpos. Gran alboroto para el armado de la murga.
Brom brom brombon brombrombron… Bum bum burumbun burumbunbum Burundanga achalanga Chipichin chipichan chiripichirampuncan…
Las “Mascaritas de Yako” avanzaban en el carro. Iban al encuentro de los murgueros del pueblo cercano. Vuelan papelitos!!!!!! ........Vibran los tambores!!!!!!!
Tarrata tan tarratatan tan tarratan tin ton Taratatontin tin ton tarratapam pim pump
Un muchacho disfrazado de payaso pinta en la pared: ¡Viva el Carnaval! ¡Se viene la Mascarada!
Ohhhh ohhhh ahhhhhh!!!! aeh aeh aeehh aeeehhhhh aaaaahhhh
Por el centro de la calle desfilaba mi hada madrina y el Oso de Chicago repartía banderines y guirnaldas multicolores.
Baldazos de agua en ese juego dionisíaco del “todo vale” fueron el inicio de ese intercambio de fuerzas opuestas luchando por unirse y separarse. Porque el Carnaval era tener permiso para transgredir...para hacer lo distinto, lo que no se hace en otra época del año.
En torno a todo eso nací yo.
Letras: Susuru
Foto: Susuru
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............ acompañamos a joan baez cantando? yo sí lo hago con amor. susuru




