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domingo, octubre 09, 2011

Nocturno

Y ya despierta, tendré la plena certeza que desaprenderé lo aprendido........

martes, septiembre 20, 2011

CONCORDIA: de Susuru

A veces suelo ir al Parque de la Concordia para sentarme debajo del añoso ombú, el único del lugar. Siento que es como ir a la casa de un amigo fiel para que me abrace. Y me quedo reflexionando profundamente acerca de los diferentes misterios que nos presenta la vida cotidianamente. Mientras pienso y reflexiono, acaricio una raíz que está fuera de la tierra. La miro, la observo y la toco. Y visualizo una forma, la de un hombre descansando. Sin dejar de posar mi mano sobre ella intento captar algún mensaje oculto en esa forma, en ese rústico marrón viejo, arrugado, algo roto y agrietado recostado sobre el verde césped recién cortado del parque. Los rayos de sol se colaron por esas grietas e iluminaron mi mente. Y con esa tibia luz matizando el instante en el que siento que vos, que yo, que nosotros, que ellos, que todos, somos como ese árbol. Que las cosas viejas o muertas son semejantes a todo aquello que descansa en nuestras raíces. Son lo que nos sostiene para podernos elevar en el follaje de nuestras vidas y acercarnos hacia lo más alto. Sigo pensando y me digo: conocer y mantener limpias y sanas nuestras raíces nos arraiga en cualquier suelo…es nuestra riqueza interna que nos sostiene, de allí provienen nuestros frutos y nuestros pájaros libres. Al mismo tiempo me voy dando cuenta que un árbol sin bichos, sin savia, sin hojas y sin pájaros carpinteros que hieran su corteza, quizás no tendría vida. Las heridas y las llagas son parte de la vida de este ombú, de este árbol, que me da sombra, que me cobija, que me permite venir a visitarlo. Y me doy cuenta que me gusta este y no otro cualquiera, porque anida vida en él y sin embargo permite que lo lastimen. Todo esto le aporta diversidades que vuelven a sostenerlo, a erguirlo, a renovar su follaje y a recomenzar como sostén de un nuevo ciclo en su función de continuar dando vida, cubriéndose de colores, de fragancias, de mariposas, de gotitas de lluvia, de savia, de esperanza, aunque sean muy visibles sus cicatrices, algunas más recientes que otras. Yo misma con mis caricias guardo en ese lugar mis fracasos, mis recuerdos buscando consuelo para mis días tristes y savia nueva para volver a empezar, para conectarme con las pasiones alegres, para construir nuevos modos de transitar este parque de mi barrio Ensimismada en mis pensamientos un hombre joven, muy delgado y harapiento se acerca y me pide dinero para comer. Mientras busco en el bolsillo le pregunto como se llama, que edad tiene, Abriendo su boca desdentada y reseca con apestante olor a alcohol escucho: Cholo, 45 años. Un billete de dos pesos pongo en su mano y se aleja a paso cansado, arrugado y desteñido por la vida. ¿Qué vida? ¿Cómo la del árbol o la de un espantapájaros? ¿Para qué me encontré con Cholo? ¿Quién me lo mandó? ¿Habrá algún Cholo en nuestra familia oculto a las supuestas verdades que tejieron la historia? Lo sigo con la mirada y me doy cuenta que se detiene otra vez a pedir dinero y así continúa su camino dentro del parque, recaudando lo que otros le dan. Cansado de andar se tira sobre el césped y saca de su bolsa una botella de ginebra que ingiere casi con desesperación mientras un pedazo de pan seco lo tritura para darle de comer a las palomas. Y rodeado de las aves queda adormecido, en tanto que se acerca una tormenta no anunciada. Las hojas crujientes y resecas se desprendieron fácilmente de los árboles y se pegotearon en mi cara transpirada. El parque se despoblaba. Cholo no se inmutaba. Caminé hacia Rivadavia y me refugié en el shopping. A través de los cristales de los locales observaba la lluvia, la avenida casi desierta, el bar con muy pocos ocupantes. Me senté en una mesa. Diminutos huevos de pascua envueltos en papel dorado llenaban una canasta a la espera de ser adquiridos y regalados el próximo domingo, se exhibían sobre la barra de Caffemar junto a diferentes calidades de café en grano para la venta. Viernes de otoño, viernes santo, día de ocres y oros, de baladas tristes sonando a lo lejos. La pantalla gigante de la TV muestra escenas con fondo de nuestras exuberantes Cataratas del Iguazú. Es un fragmento de la película La Misión. Las imágenes me invaden engarzando en esmeraldas y rubíes este viernes otoñal a punto de desvanecerse mientras el chocolate y la canela del capuchino de hoy se hunden en la espuma blanquísima de la leche y un bombón de ciruela se disuelve en mi boca. Susana Ruggiero DERECHOS DE AUTOR.

lunes, noviembre 15, 2010

Invito a escuchar mi voz en esta grabación.

El 13 de noviembre de 2010, leí en la sede del Sindicato Argentino de Músicos un texto de mi autoría que fue grabado y filmado. Aquí dejo el resultado. Susuru
DERECHOS RESERVADOS

lunes, septiembre 28, 2009

EL PACTO.

  • ...La vida sólo ha sido día a día un intervalo hasta reencontrarnos puliendo nuestras piezas interiores para que encastren cuando se aproximen. Entretanto, vagamos solitarios buscándonos en medio de la gente como ejemplares de especies extinguidas que olfatean el aire para hallarse. Cómo te extraño, aunque aún no te conozco. Necesito encontrarte urgentemente. Emite ya tu grito conmovido: distinguiré su sonido puro y claro. Recordaremos pactos prenatales reconociéndonos por la mirada. Descansará mi alma al completarse injertándose en el núcleo de tu alma. Y es que hay tanto por hacer, tantas tareas que requieren cuatro ojos y dos bocas una dupla de pechos fervorosos un par que se haga Uno, poco a poco... Tanta emoción atrasada, tanta vida aguardando el momento del reencuentro... Emite ya tu grito conmovido: mi oído estará alerta y esperando. Virginia Gawel

Se puede pensar que nuestras vidas ya no son el resultado de lo que hemos vivido, de nuestra historia, de nuestros ancestros, sino de lo que nos falta vivir?. Será que las marcas que habitan nuestros cuerpos nos están delineando los caminos del futuro. Hoy tengo ganas de salir a buscarlo. Y ustedes?.....

Los invito a escuchar la melodía mientras leen el texto. Qué sienten?

lunes, abril 06, 2009

Esperado/Inesperado. Susuru

...Me sorprendo porque lo esperado inesperado ocurre. Hay otras voces como la mía...Atchis!!!, atchís!!!...otros estornudos similares a los míos.
Es una sensación tan antigua: un ser humano solo, descubre sorprendida la presencia esperada inesperada de otros seres humanos,...kuff....kufff....kuff!!! atchíiiis!!!
...Y, de pronto, es un mundo. Es una multitud. Es un encuentro en el límite, en la frontera de nosotros.....Es un puzzle dónde cada pieza se acomoda mágicamente, tienen voz, laten, tienen corazón !!!!!
...Suena el teléfono, Suena el teléfono, Suena el teléfono. Atiendo lo esperado inesperado. Y el mundo se transforma multiplicando voces. Mi corazón palpita. Corre, cabalga, se agita, abraza, y miles de corazones palpitan y gozan simultáneamente a pesar de toses y estornudos.
El mundo es otro mundo esperado inesperado donde el derecho a la vida no queda tan lejos, donde la dignidad humana que es amor y justicia no es algo difícil, tan sacrificado, tan perdido en laberintos de rabia y frustración...La solidaridad en las manos que amasan el pan casero, tortillitas de maíz, la tallarinada del domingo. Nadie se queda sin comer en el mundo.
Abuelas, nietos, primos, sobrinos baten y mezclan harina, huevos, leche.
Castañas, almendras, pasas, azúcar para el postre. La familia unida, los vecinos que van llegando a la nueva comunidad de gente libre con sus respectivos paquetitos con cosas ricas para compartir.
El fuego del amor comienza a entibiar las almas y a dar más calidez al entorno.
...Me hacen sentir fundadora con otros fundadores de una realidad que parecía imposible.
Mis manos se unen en señal de gratitud reverenciando a la vida.
El baile, el canto, el brindis dicen Presente, Celebremos!!!
Sueño, delirio o alucinaciones de Susuru.
Celebremos todos, de norte a sur, de este a oeste cantando, bailando y contagiando esta música y el canto de Pavarotti que llega alegrando esta locura mía.Será locura? será cordura? qué más da..........
Porque dicen por ahí: "que de genios y de locos todos tenemos un poco"
.......... ..."La vida de cada persona toca la de muchas otras, si no estuvieras habría un vacío"

miércoles, febrero 11, 2009

Tres Picapedreros. Cuento y Arte enlazados por Susuru.

En un día de mucho calor, tres picapedreros se encontraban rompiendo piedras en una cantera. Los tres estaban ensimismados en la misma tarea, pero descargaban con diferentes intensidades el peso de la maza sobre las rocas. Las expresiones de sus rostros manifiestan distintos grados de concentración en su trabajo. Un observador que recorría el lugar –atento a la situación– supuso que todos eran empleados y que tenían una misma finalidad, pero la diferente actitud de cada uno lo confundía. Pensó primero que tal diferencia se debía a las distintas reacciones ante el calor. Pero decidió abandonar su supuesto, acercarse y preguntarle a cada picapedrero para qué o por qué picaba las piedras. Se acerca al primero que, con un rostro tenso y aburrido, descarga su maza con violencia y desgano. Frente a su pregunta, contesta: “Pico piedras porque cometí un delito y estoy condenado a trabajos forzados por treinta años”.
El segundo, más activo en sus movimientos, con un rostro que mostraba visibles signos de agotamiento, responde: “Pico piedras durante muchas horas porque necesito ganar dinero y alimentar a mi familia y cuantas más horas trabaje más dinero llevaré a mi casa”.
El tercero, concentrado, ávido en su tarea y con un dejo de satisfacción tras cada golpe, le responde: “Pico piedras porque formarán parte de una de las esculturas que adornarán la catedral principal de la ciudad”. *******************************************
Una misma tarea y tres marcos conceptuales distintos de los que surgen acciones, emociones e intencionalidades diferentes. Cada categorización, en cada protagonista, implica una acción que es coherente con el significado que la enmarca. Las acciones, reiteradamente, confirman la clase en la que se inscriben. En el primero, sus acciones confirman que la tarea es una condena. En el segundo, que el trabajo de picar piedras es la posibilidad de alimentar a su familia. Para el tercero es la expresión de su arte y la fama. Por otra parte, hay un detalle que no debemos pasar por alto: las atribuciones del observador. El explorador, desde su estructura conceptual, construye una suposición: a pesar de que las acciones desarrolladas por nuestros actores son lo bastante explícitas como para servir de indicadores de las diferentes atribuciones que dan a su actividad, él supone que son diferentes reacciones frente al calor. La pregunta que formula desestructura el supuesto, al entrar en el universo personal de cada persona. Parece ser, por lo tanto, que una acertada reestructuración sugiere prestar atención a los puntos de vista, creencias, valores, expectativas, premisas y, en definitiva, a toda la trama conceptual que da cuerpo a los marcos de significación y a las acciones que surgen de éste.

Y tú: ¿cómo vives tu vida?

como si fuera una condena?, a puro esfuerzo? o esculpiéndola creativamente cada día?.

Qué opinas? el cuento ayuda a reflexionar?

susuru

Cartas Marcadas. Fantasía de Susuru

Tú jugaste con cartas marcadas y yo soportaba tus trampas Que se pierda tu risa, que se borre tu voz, que se apague tu nombre, que caiga el telón. ya conozco tus juegos, tus tretas. Ya no me puedes engañar Guarda, pues, tu baraja, no te guardo rencor, es solo que mi vida precisa de calor.
Composición creativa de imágenes y palabras.
Parte del texto pertenece a Manolo Almeida.
Las imágenes son obras de Graciela Bello: http://www.gracielabello.com.ar/.
"En la vida, no se puede jugar con las cartas marcadas". susuru