
crespos de vainas doradas
a cuya plácida sombra
pasó cantando mi infancia.
He visto árboles gloriosos
en otras tierras lejanas
pero ninguno tan bello
como esos de mi montaña.
Cantando, fui peregrino
por exóticas comarcas
y ni en los pinos de Roma
ni en las encinas de Francia
hallé ese dulce misterio
que sazona la nostalgia.
Algarrobal de mi tierra
crespo de vainas doradas
a cuya plácida sombra
pasó cantando mi infancia.
Mítica unción del recuerdo
que me estremeces el alma
trayéndome desde lejos
como en sutil brisa alada
un arrullar de palomas
cuando el crepúsculo avanza
Un aromar de poleos
cuando el viento se levanta
y en el silencio nocturno
un triste son de vidalas.
Ay cuando volveré a verte
rústico hogar de mi patria.
Ser quiero yo tu hijo pródigo
que torna a la vieja estancia
por merendar las colmenas
en tu quebracho enjambradas.
Ya en los naranjos del mundo
probé las heces amargas
Ya en la orgullosa melena
me van pintando las canas
Arbolitos de mi tierra
crespos de vainas doradas
a cuya plácida sombra
pasó cantando mi infancia.
Ricardo Rojas (San Miguel de Tucumán, 16 de septiembre 1882 – Buenos Aires, 29 de julio 1957) fue un periodista y escritor argentino. Provenía de una de las familias más influyentes de Santiago del Estero, su padre era Absalón Rojas, quien fue gobernador de la provincia. Pasó su infancia en Santiago del Estero y luego se trasladó a Buenos Aires donde prosiguió su formación académica. datos bibliográficos: wikipedia.
el Negro Heredia cantando: fogata de amor y guía, razón de vivir mi vida...
RAZÓN DE VIVIR
Victor Heredia
Para decidir si sigo poniendo
este sangre en tierra
este corazón que bate su parche,
sol y tinieblas.
Para continuar caminando al sol por
estos desiertos.
Para recalcar que estoy vivo
en medio de tantos muertos;
para decidir,
para continuar,
para recalcar y considerar,
sólo me hace falta que estés aquí
con tus ojos claros.
¡Ay! Fogata de amor y guía,
razón de vivir mi vida.
Para aligerar este duro peso
de nuestros días,
esta soledad que llevamos todos,
islas perdidas.
Para descartar esta sensación
de perderlo todo,
para analizar por donde seguir
y elegir el modo;
para aligerar,
para descartar,
para analizar y considerar,
sólo me hace falta que estés aquí
con tus ojos claros.
¡Ay! Fogata de amor y guía,
razón de vivir mi vida.
Para combinar lo bello y la luz
sin perder distancia,
para estar con vos sin perder el ángel
de la nostalgia.
Para descubrir que la vida va
sin pedirnos nada;
y considerar que todo es hermoso
y no cuesta nada;
para combinar,
para estar con vos,
para descubrir y considerar,
sólo me hace falta que estés aquí
con tus ojos claros.
¡Ay! Fogata de amor y guía,
razón de vivir mi vida.
Este post, con un poema bien argentino, acompañado por la música de otro cantautor de mi tierra, intenta dejar plasmado aquí, lo que significó para el poeta el desarraigo, y para el que canta, su decisión de no quedar exhiliado en otro país.
Tomando en cuenta que uno y otro pertenecen a muy diferentes épocas de lo acontecido en Argentina, cuando escribieron sus letras. Al menos así, lo interpreto, intentando mostrar similitudes y diferencias entre dos personas que han dejado y dejan huella en el acontecer cultural argentino. susuru.
Dedicado a Ale quien me trajo el poema. Y a ustedes.
4 comentarios:
Sé qué se siente cuando se padece la morriña, así llamada por los gallegos, por lo que este poema bien refleja momentos de mi vida y de mi sentir.
Un abrazo.
GRAAAAAAAAAAAAACIAS HNA QUERIDA !!!! Me corres con el Negro. . . el más amado !
Me pregunto. . . CÖMO es que has relacionado "Razón de vivir" con "Romance de ausencias" . Bueno ! que voy a preguntar sólo DISFRUTEMOS A AMBOS !!!
baci mile tanaaaaaaaaaaaa !!!
Ale
Melibea: morriñña, añoranzas, nostalgias, todos seguramente debemos padecer de alguna de ellas por distintos motivos.
Forma parte de la vida.
besote
Ale: yo no corro a nadie, sólo camino. El Negro también a mi me gusta..por lo tanto, como bien decís....Disfrutemos!!!!
baciiiiiiiiiiiiiiii
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