domingo, julio 27, 2008
Reflexiones acerca de la Ilusión.Fragmento de un texto leído por Susuru
KIM KI DU y su film EL ARCO. Susuru
Charlando con Kim Festival de San Sebastián,
–En su última película, El arco, volvemos a encontrar, como en Hierro 3 y La isla, a un personaje principal que no pronuncia palabra alguna, ¿qué papel juega el silencio en su cine?
–Mis guiones originales incluyen siempre diálogos al principio. Luego, durante el proceso del rodaje, los voy omitiendo y sustituyendo por gestos o expresiones. Así, el público al verla empieza a crear los diálogos por sí mismo.
–En El arco, la historia se vuelve a desarrollar, como en sus primeras obras, en un entorno natural alejado de los ambientes urbanos; toda la acción se desarrolla a bordo de un barco, después de dos películas que transcurrían en una ciudad.
–Mis películas se ambientan en general más en lo rural que en lo urbano. Personalmente, prefiero el ambiente rural y tradicional. Busco mostrar en la naturaleza aquello que teníamos y se ha ido perdiendo. En el mundo moderno hay muchas comodidades, pero también muchas dudas. Mis films están llenos de contradicciones, como nuestra vida constituye una continua contradicción, como las dos caras de una moneda, como el negro y el blanco, el bien y el mal. Yo intento mostrar los dos extremos, que además creo que siempre están unidos de alguna forma.
–Sus películas, eminentemente poéticas, también traen buena dosis de sordidez y violencia.
–Sí. En este mundo en el que nos ha tocado vivir hay muchas formas de violencia, como la guerra de Irak o lo que están haciendo los Estados Unidos en Afganistán, y vemos esa violencia en la televisión. Pero el mundo cotidiano está repleto de violencia cotidiana. Esa es la que a mí me interesa.
–Alguna vez usted ha mencionado la importancia del pintor Egon Schiele en su formación. ¿Qué le ha aportado a su actual oficio de cineasta su experiencia como pintor y fotógrafo?
–Schiele expresa el dolor y la tristeza en sus cuadros. Una parte de mis películas están relacionadas con ese tipo de expresión. Pero no quiero enseñar la suciedad y la pureza, lo admirable o lo reprobable, sino que intento hablar de cosas extremas que se unen. Todo es una unidad. He aprendido a reconocer que los colores blanco y negro son los únicos que existen, son en realidad un solo color. Los conceptos opuestos no tienen, en realidad, naturaleza contraria. No es fácil transmitirlo en una película: a veces me sale bien, otras no.
–En su cine es importante el tema del aprendizaje, a veces de la mano de una persona, otras por los golpes de la vida.
–Los ancianos de mi cine suelen ser maestros que demuestran lo que han vivido y superado. Tienen mucha experiencia vital, son casi como dioses y enseñan a los demás personajes. Así se muestra el círculo de la vida. Después de aprender en la vida, llega el proceso de enseñar. Aunque en El Arco, el hombre mayor aún no es un maestro como tal. Es todavía un ser humano con su conflicto interior, lucha con un deseo que no lo deja en paz... No ha llegado al punto de sabiduría del protagonista de Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera, quien ha hecho todo un proceso de aprendizaje para ser sabio como los ancianos. Pero atención: con mis películas yo planteo preguntas, las respuestas están en los espectadores. No pretendo hacer películas con respuestas unívocas ni conclusiones definitivas. Eso sería peligroso. Cada uno interpreta las metáforas visuales de una forma distinta, cada espectador tiene su propia experiencia y eso le aporta su punto de vista. –En El arco hay un personaje que porta un objeto, un arco, con una carga tan simbólica como el palo de golf del protagonista de Hierro 3. ¿Qué función cumple para usted el simbolismo de los objetos en su obra?
–Uso conscientemente los objetos para que los espectadores no vean sólo lo evidente o lo que sucede, sino también otra dimensión. En las películas de Hollywood se entiende todo al verlas una sola vez. En las mías no siempre sucede así, por lo que dije antes. Las segundas y terceras visiones siempre tendrán significados diferentes.
–¿Considera necesario trasponer la barrera del físico para llegar al espíritu? En Hierro 3 volverse invisible, en Primavera... atravesar la prisión, en El arco la muerte...
–Hay que traspasar esa barrera. Sin embargo, no tengo la certeza total de que haya que eliminar el cuerpo.
Josefina Sartora: intérprete
EL ARCO : les dejo este video como una mini síntesis de lo que se puede apreciar en la película. Mi sugerencia: hay que verla. Es muy poética, está matizada de muchos silencios. Trata acerca de la historia de un hombre mayor con una jovencita a la que no puede poseer....de allí en más, la película, los efectos del director y lo que cada uno como público puede apreciar. Kim Ki Duk, es también el autor y director de Otoño, Invierno, Verano y Primavera. Sirva esta como referencia. Si la ven, ojalá les guste. O al menos sea útil para invitarnos a reflexionar sobre el valor que en occidente se le da a los mayores, entre otras tantas cosas, que lograremos apreciar. Con ese propósito la he posteado hoy. Susuru
sábado, julio 26, 2008
Hallazgo sufí. Susuru
"Mira como las cuerdas han adoptado una personalidad humana. Zir El es el primero, porque su sob es el amante de la denuncia y la intoxicaciónn de la inebriated. Matní¡ . El se ríe y juega cuando los dedos jugar con ella. El matlí¡t es la triste , Porque está¡ acostumbrado a llorar, y vibra con el movimiento de los indecisos. La bamm baja su voz como si se tratara de cansados, llorando a la amante más el dolor del abandono ".
Un antiguo poema anónimo, que se encuentra en alrededor de 1800 por al-HaÃk de Tetuán.
Rumi: Say I Am You (Sufi poem)Galicia. Mis orígenes y yo. Susuru
Cantart'ei, Galicia,
teus dulces cantares,
qu'así mô pediron
na veira do mare.
Cantart'ei, Galicia,
na lengua gallega,
consolo dos males,
alivio das penas [...]
Qu'así mô pediron,
qu'e así mô mandaron,
que cant'e que cante
na lengua qu'eu falo.
Letras que cantaba mi abuela y me transmitió mi madre. Entre españoles e italianos, con padres argentinos voy construyendo mi historia, mi vida, que al compartirla en este blog con tantos españoles y españolas generosas que me escriben y me visitan, desde el cielo gris del invierno en Buenos Aires, surgió la morriña que queda como testimonio humilde, chiquito en este post.Profundamente emocionada y llena de sentimientos de gratitud. Así es como estoy aquí y ahora. Susuru
viernes, julio 25, 2008
Pensares, Decires, Sentires...Susuru
jueves, julio 24, 2008
Sena's Performance
rimi natsukawa..nada sou sou
MURAKAMI.- Fragmento de un reportaje
-Cómo relaciona su escritura y la composición musical?
-El ritmo es lo más importante porque es la magia, lo que invita a la audiencia a bailar y lo que yo quiero son lectores que bailen con mis palabras. No quiero que entiendan mis metáforas ni el simbolismo de la obra, quiero que se sientan como en los buenos conciertos de jazz, cuando los pies no pueden parar de moverse bajo las butacas marcando el ritmo. Luego viene la melodía, que en literatura es un ordenamiento apropiado de las palabras para que vayan a la par del ritmo y la armonía. Después llega la parte que más me gusta: la libre improvisación. Yo empiezo a escribir sin ninguna estructura, apenas con alguna imagen o una serie de personajes que me interesan. Así como los lectores, no puedo esperar a dar vuelta la página para saber qué pasa con esta gente que he creado, porque no tengo idea del argumento, simplemente dejo que la historia fluya libremente desde mi interior y me sorprendo a mí mismo. Por eso creo que la libre improvisación es simplemente llegar a la esquina sin aliento para ver qué hay al girar en ella, con un sentimiento de excitación que debería ser transferido a los lectores, lo mismo que la sensación de libertad. Esto ya es el punto final, la elevación, esa emoción que uno experimenta al completar su interpretación y sentir que ha alcanzado un lugar nuevo y significativo, que ha logrado mover a la audiencia del punto A al punto B, que la ha transformado y nunca volverá a ser la misma. Es una culminación maravillosa que no puede obtenerse de ninguna otra manera e implica que el lector o quien ha escuchado la música ya es otra persona. Cualquier libro que logra eso se ajusta a mi definición de un buen libro.
-¿Se inspira en la cultura popular?
-Para mí la cultura popular, incluso la más comercial, es como una gran reserva natural de donde los escritores podemos tomar infinitos temas para establecer una comunicación directa con los lectores. Si yo tomo como título de un libro el de una canción de los Beatles, como en mi novela Norwegian Wood [en castellano, Tokio Blues ]), sé que a muchos eso les va a sonar y ya así se crea algún nexo entre nosotros. A la vez, la cultura pop es como el agua, y con algo tan simple como abrir la canilla podemos tomarla para nutrirnos. Es tan imposible escapar de ella, como del aire que respiramos. Todos comemos una hamburguesa de McDonald s, miramos la televisión o escuchamos a Michael Jackson. Es algo tan natural que ni siquiera nos paramos a pensar que todo eso es cultura. Por eso, si uno escribe sobre la vida en la ciudad -sea Buenos Aires o Tokio-, no incluir estas cosas sonaría falso. Supongamos que describo a una chica cualquiera que se despierta con una canción de Madonna y se va de compras al shopping , ¿qué tiene de especial eso? ¡Nada! Y justamente yo quiero que la gente sienta que lo que escribo no es forzado. Por eso tengo que colocar referencias a la cultura popular todo el tiempo. Y además, porque me gustan los Rolling Stones, los Doors, las películas de terror, los cuentos de detectives. No es que yo quiera escribir como quienes hacen la ficción más popular en cuanto a contenido, pero sí tomar las estructuras de la cultura popular y rellenarlas con cosas mías. El resultado es que ningún escritor me quiere, ni los que escriben novelas pasatistas ni los escritores serios. Yo estoy en un punto intermedio entre ambos, haciendo algo nuevo, pero creo que voy ganando territorio, porque los otros escritores no estarán de mi lado, pero los lectores sí.
-Sus escenas de sexo son mucho más fuertes de lo que tradicionalmente se encuentra en la literatura japonesa contemporánea. Incluso, para muchos, usted es el escritor que mejor retrata el sexo hoy.
-Escribo las escenas de sexo porque la actividad sexual nos ayuda a abandonar por un rato el mundo exterior y entrar en nosotros mismos. Es también una forma de comunicación y a la vez es algo festivo, que implica que hubo una historia detrás. Freud sostenía que todas las actividades humanas derivan del sexo. Mi entendimiento del tema es distinto, pero sí creo que el sexo es la puerta más común para entrar en las profundidades de la mente. Hay otras puertas, como la enfermedad mental o la creación, pero el sexo es la más fácil. Y termino el post con una frase del mismo Murakami:
"Soy un mero trabajador que disfruta de la cultura popular, mientras que la mayor parte de los escritores son unos esnobs que ni a mí me gustan ni yo les gusto a ellos. Para mí la cultura popular, incluso la más comercial, es como una gran reserva natural de donde los escritores podemos tomar infinitos temas".
FUENTE: http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=943083

