




Habían pájaros que
deseaban todas sus plumas de un solo color, otros, en cambio, querían un
plumaje muy colorido, que realmente llamara la atención, que los destacara.
Después de mucho
diálogo, de mucha discusión, de mucho argumentar sobre ventajas y desventajas,
llegaron a un acuerdo: le pedirían al sol, al dios INTI, la gracia de cambiar
sus plumitas por otras con los colores que veían en las flores. Les pareció una
idea genial!!
Algunas aves
decidieron que para su forma de vida, era mejor mantener esos colores terrosos,
como el hornero, que construía su casita con barro. Las ratoneras, no irían
porque tenían pichoncitos, y no podían dejarlos solos, los picaflores opinaban
que el sol estaba demasiado lejos y que ellos eran muy pequeños, para un viaje
tan largo.
El pirincho no fue porque no podía abandonar su trabajo en
los sembrados de maíz. Tampoco fue la calandria, no podría dejarlos valles sin
su alegría.
INTI, dios que
dominaba el aire, la tierra y el agua, los escuchó desde el cielo, y decidió
que la petición era justa, pero que no podría permitir a las aves llegar hasta
él, porque sus cuerpecitos se quemarían. Llamó entonces con prontitud a los
vientos. Al viento rojo y caliente del desierto. Al viento blanco y frío que
baja de las montañas, con tormentas de nieve, y al viento negro de la noche,
que llega en silencio, soplando entre los arbustos. Les pidió que reunieran a
las nubes para que éstas lo ocultaran, y provocar entonces una lluvia pasajera
que hiciera que las aves detuvieran su vuelo.
Cuando las aves se retiraron, y los vientos se llevaron las
nubes, INTY, el dios sol, pintó con suma delicadeza el primer arcoíris en el
cielo.
Entonces los pájaros retomaron su vuelo,y cruzaron entre sus
ríos de color. Cada uno fue tomando el color que más le gustaba para sus
plumas, y se sintieron muy felices en ese vuelo, y decidieron regresar.
Volaron durante el día y luego bajo la luz de MAMA-QUILLA,
hasta que llegaron a sus valles, sorprendiendo con los colores brillantes a sus
compañeros que se habían quedado. Éstos salieron y volaron con ellos, en
alegres bandadas pero faltaban los tumiñicos, lospicaflores. Dónde estaban?
Entre las flores por supuesto, y ellas les habían regalado sus colores más
bellos, y el brillo de las gotitas de rocío, donde siempre juega la luz del
sol. Y en esta fiesta del color, todos
los valles danzaron.
6 comentarios:
Hola, SUSURU! Preciosa leyenda nos cuentas sobre los pájaros.
Te sobran las ocho primeras líneas: están repetidas.
La música me encanta,son los mismos instrumentos que la de "El Condor pasa",los músicos serán pues de los Andes, cercanos a Perú.¿Cierto?
Un beso grande, amiga.Feliz domingo
Su!! Quedó estupendo! Enriqueciste esta leyenda!!
Amo las leyendas de nuestra América indígena. Y creo que les pasé ese amor a los grupos con los cuales trabajé. Es bueno que los niños miren el pasado, y conozcan las raíces, "Los nacimientos" como dice Eduardo Galeano. Besos y gracias por difundir lo que amamos.
Muy bonito relato, lleva a imaginar eso campos llenos de flores con sus colores hermosos y las aves brillando al sol.
Felicidades,
elizabeth
Recuperar la memoria de culturas originarias se traduce en buena literatura.
Abrazos, hermana en la palabra.
Fantastico post y la musica muy linda.
La llevé para mi face. Que bien que tocan.
Besitos.
Flor
Precioso relato SUSURU, regreso y te saludo en este día tan especial.
Feliz día de la Poesía.
Besos
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