Mi día de ayer que comenzó siendo un caos, poco a poco se fue abriendo a nuevas posibilidades.
Debo reconocer que la ayuda brindada por quienes acudieron a mi pedido fue muy eficaz.
Abandoné las estructuras y una vez más decidí transgredir las reglas y salirme del libreto. Cargué en el taxi mi pequeño aparato de música, cd diversos, revistas, tijeras, cinta de engomar, crayones y un block de hojas en blanco.
Un auditorio heterogéneo compuesto por adultos me esperaba. El aire acondicionado me permitió trabajar con mayor comodidad.
Una rápida mirada a los concurrentes y algunas palabras me dieron el acuerdo y el aliento para improvisar la tarea.
Con música de Mozart pedí que se conectaran con el silencio y la respiración y luego los entusiasmé para ponerse de pie y comenzar a caminar, a moverse, a gesticular y a encontrarse con la mirada de los otros. Esta parte fue acompañada por un mix de canciones infantiles. (imposible relatar en detalle lo que se vivenció).
Mi propuesta: tratar de conectar con el niño interior que cada uno guarda muy dentro suyo para luego plasmarlo a modo de relato escrito.
Todo el relato debía concentrarse en la historia de una hormiga llamada Peke, que vivía en el Valle de la Risa y navegaba en el lago de Dulce de Leche.
Dejo aquí dos de los relatos para que los disfruten con todo mi agradecimiento por la confianza que ustedes me brindaron. Se las comparto con esta breve reseña de un momento que culminó con mucha emoción y gratificación para todos los que pudimos vivenciar unas horas improvisadas de un intento de recuperar la niñez escondida.
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Peke abrió sus ojos y quedo asustado: se encontraba en la oscuridad, el aire era fresco, se escuchaba el canto de lo grillos y en lo alto, en un mantel de terciopelo oscuro lucían diamantes....una noche de julio le envolvía a Peke. Peke era una hormiga pequeña que vivía junto con miles sus hermanos y hermanas en un hormiguero en un claro del bosque. Hace una horas Peke jugaba con sus hermanos, escondiéndose etre tallos de hierba o en los capullos de flores, y una vez esperando que le encuentren, quedó dormido. Su susto no era vano, todo el mundo sabe que a la puesta del sol todas las entradas del hormiguero se cierran, y hormigas que para aquel momento se encuentren fuera de su casa, pasarán la noche al aire libre.
Peke subió a la hoja de una planta y se sentó pensativo allí. El se sentía muy solo en un mundo inmenso, entre esa noche sin límites...unas pequeñas lágrimas se deslizaron por sus mejillas.
De pronto Peke vio un hilo de plata que bajó desde una estrella hacia la tierra y una hormiga, color plateado, se presentó a su lado.
- ¿Por qué lloras, Peke?- le preguntó la hormiga de plata, su voz era parecida al sonido de pequeñas campanillas.
Peke, a pesar de todo su asombro sintió una simpatía por esa hormiga estrellar y le contó su pena.
Lo que se sentía extremadamente solo y pequeño en un mundo enorme. La Hormiga estrellar se puso a reir:
- Enorme!!! Peke! Este mundo es pequeño, muy pequeño. ¿Desearías verlo ?
- ¿Ver todo el mundo? Es imposible!
- Vamos, dame tu mano.
Y tomados de la mano dos hormigas empezaron a subir por el hijo de plata, la misma vía que llegó la Hormiga Estrellar. Cuando pasó el primer susto, Peke se atrevió a mirar hacia abajo. Muy lejos se encontraba una bola, parecida a una con que jugaba Peke y sus amigos en el claro del bosque.
-¿Qué es eso?
- Es nuestra Tierra, nuestro mundo.
- ¡ Qué pequeña y que hermosa!
El globo terrestre realmente era hermoso: se adivinaban océanos y montes; grandes ciudades parecían collares de piedras preciosas....Peke contemplaba esa belleza sin poder apartar la vista. Ya no se sentía un grano mínimo en ese mundo....
- Peke, ya es hora para regresar, vamos.
- Y bajaron deslizándose por el mismo hilo de plata.
.... Ya estaba amaneciendo.
- Te dejo ahora, - le dijo la Hormiga Estrellar y le hizo un saludo con la mano; y desapareció.
- Muchas gracias! -Gritó Peke,- regresa pronto!
Pensativo, lleno de sentimientos nuevos y de experiencias vividas, regresaba Peke por el sendero a su casa. No era el mismo Peke que quedó dormido debajo de una hoja hace unas horas, el encuentro y el viaje de la noche pasada han cambiado algo muy importante en su ser.
...El sol ya empezaba a acariciar el bosque con sus dedos-rayos, y el bosque se estaba despertando feliz.
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En el Valle de la Risa, existía un enorme…enorme…. lago de Dulce de Leche que visitaban los gnomos, los duendes y todos los pequeños seres que Dios le ha dado a Naturaleza, para hacer feliz al Hombre, el Rey de su Creación…….
En ese Valle existía en un rincón , bajo un árbol frondozo y verde un gran….gran ......
Hormiguero habitado por laboriosas hormigas. Alli vívía PEKE y sus hemanas .Ellas eran amigas de reir, cantar, bailar y pasarla muy bien con sus amigos y amigas Margarita, que traía su casita a cuestas, Alelí , que vivía vigilando a los pájaros que…OH…OH… siempre la perseguían; Violeta que les alegraba la vista con sus enormes alas y sus brillantes colores…. Rosita… la buena patita que había hecho un trato con Alelí, serían amigas para siempre y ella nunca, nunca, la querría comer ¿ quién se come a un amigo?...NO…NO…
Un día PEKE tuvo una idea…. Cruzar el lago de Dulce de Leche y ver que había del otro lado…
Hum… dijo Margarita,,, mi casita se va inundar…Oh, dijo Alelí me quedaré atascada allí…Jajja dijo Violeta yo volaré… Uff me ensuciaré las patitas dijo Rosita.
Un momento agregó Peke… cruzaremos en un bote…. ¿ En un bote, dijeron los demás a coro… ¡ en un bote ¡, repitió Peke y salio rápidamente a buscarlo
Ja, dijeron sus amigos tendremos que remar y quedaremos agotadas.
No importa dijo Peke, si todos ayudamos lo lograremos.
Subieron al bote y comenzaron a remar con entusiasmo, pero al rato….Margarita se durmió y en vez de remar…. ¡ roncaba! . A Alelí, las plumas de Rosita le daban alergia y la hacían estornudar… achís…achís… y se rascaba,,,,¡ como pica!....
Violeta volaba, admirando el paisaje … y Rosita ¡oh delicia! encontró para masticar unos granos de maíz que prestamente bañó en dulce de leche… Y la pobre Peke…remó y remó , hasta que agotada llegó al otro lado, encontrándose con verdes pastos y hermosas flores
Entusiasmadas bajaron y comenzaron a recorrer el lugar y no tardaron en decidir , que allí se quedarían a vivir una larga temporada.
Peke comenzó a construir un lugar juntando frutos caídos, ramitas y otras yerbas mientras sus amiguitas jugaban, cantaban y reían . Peke… pensaba en el futuro…. Cuando de pronto …¡ zas!... comenzó a llover…. ¡pónganse a resguardo!...es una furiosa tormenta ¡ gritó …. El suelo se movía y el aire retumbaba… Pero no… era Pedro el jardinero regando el jardín y cantando a voz en cuello : Que llueva… que llueva….. sobre mis plantitas…oh..oh…sobre mis plantitas.
Eso sí, la regada fue tan fuerte que Peke, se resfrió y junto a sus amigas comenzó a pensar si habría sido tan buena idea el salir de paseo. Pero como ya era tarde para arrepentimientos , decidieron volver a sus casas al día siguiente…
Eso sí, hasta entonces mirarían ¡MUY BIEN! Dónde estaba Pedro para no recibir otro baño gratuito, mientras pensaban porque Dios había hecho tan grande y tan tonto al Rey de la Creación…
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado