miércoles, marzo 11, 2009
Conversando con FELIPE NOÉ. Artista plástico argentino (II) fin de la nota.
lunes, marzo 09, 2009
PENA DE MUERTE - MARIA ELENA WALSH
domingo, marzo 08, 2009
Flores y música para decir: hasta mañana!!!
En gratitud a tod@s las que pasen por aquí. les obsequio este ramo de flores antes de decirles hasta mañana, pues el domingo se acaba.
Orquesta Juvenil de Venezuela
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Cargado por gtltornt
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Esta orquesta está dirigida por Dudamel, un muchacho de Barquisimeto de sólo 26 años y que está triunfando como director de orquestas sinfónicas. Esta presentación fue en España donde triunfaron y cerraron con broche de oro tocando un mambo.
Los componentes de la orquesta son todos muchachos reclutados en los barrios pobres de Caracas y el interior. Esta es una obra del maestro. Jose Antonio Abreu, quien creó estas escuelas de música hace 30 años y hoy en día está siendo tomado de ejemplo en Europa y
Latinoamérica. Si quieren aportar algo más con muchísimo gusto me gustaría que ilustraran con sus palabras este ejemplo de transformación de obstáculos y sentir que el camino de la esperanza es posible.
Tengo algo más de material explicativo. si quieren conocer más, me avisan y con mucho gusto lo envío. besazos a toda orquesta. susuru
MUJERES.......
sábado, marzo 07, 2009
Después del Carnaval.
jueves, marzo 05, 2009
Conversando con FELIPE NOE. Artista plástico argentino.(I)
Obra: "Presente" de Felipe Noé.
Arte
Escenarios contrapuestos
Yuyo Noé exhibe en el MNBA de Neuquén una muestra antológica que pinta su genio rabioso a lo largo de cuatro décadas; mientras tanto, prepara los nuevos trabajos que integrarán en unos meses el envío argentino a la 53a Bienal de Venecia Nota de La Nación del 5.3.09. http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1103896 Al leer la nota de La Nación, decidí subir este post de este gran artista plástico argentino. Espero les guste ir descubriéndolo….susuru
martes, marzo 03, 2009
Paseando por el Zoo.
Al salir de la Fundación se me ocurrió recorrer el zoológico.
Compré una bolsa de pochoclo y una gasesosa como acompañantes de la caminata.
Flanqueada por flamencos. chapuceando en el lago, y a la sombra de las altas. palmeras fui recorriendo este espacio de Palermo.
Mi primera pausa larga la hice observando al oso polar que debido a su gran tamaño y tupido blanco pelaje me hizo pensar en cálidos y suaves abrazos.
Leí la ficha que lo describía y me enteré que no tiene enemigos naturales ya que el resto de la fauna no se atreve a atacar a este majestuoso ejemplar.
Mi costumbre casi obsesiva de compararlos con el género humano me esbozó en el aire el cuerpo de los ejecutivos. Esas personas que ostentando el poder no doblan la espalda, que desconocen el agotamiento muscular e intentan transformarse en héroes multiplicando la fuerza normal.
Un gatito se subió a mis zapatillas mientras sacaba la foto y un ave real se pavoneaba abriendo el abanico de su cola en los senderos.
Una fiesta de color de sonidos y perfumes.
Casi casi terminando el recorrido me detengo largamente para observar a un erizo.
Masticando pochoclo y tratando de buscar un buen ángulo para la foto, se me acerca Renato, el joven y simpático guía del Zoo dispuesto a darme toda explicación acerca de este bichín desagradable por sus púas pinchudas y afiladas y trepando por el inmenso jaulón. Así me enteré que tiene hábitos nocturnos y solitarios.
Oh!!!!- exclamé. Solitario como los osos…y me quedé pensando en que los ejecutivos también son solitarios. O no? Me estoy confundiendo?. No sé, es que el guía me acotaba que eran gruñones y dañinos y ahí fue cuando todo se me chispoteó.
Agradecí amablemente la explicación. Me dio un beso. Seguí caminando con la mente ocupada por la biodiversidad.
Me dispuse a esperar el colectivo mientras un elefante se balanceaba, el orangután comía una banana y un león le cantaba una carta a su hermano.
Premio: PALABRAS COMO ROSAS llega desde Israel.
lunes, marzo 02, 2009
Lluvia. Preparando el nuevo día. Susuru
Las calles de Buenos Aires retoman su ritmo caótico habitual. Llegan correos con propuestas de cursos. seminarios, talleres. Es que si en marzo no tenemos algún proyecto en marcha, después es muy difícil concretar algo.
Lunes: a trabajar. Esperando que la lluvia nos permita transitar sin demasiado complicaciones. Estoy ordenando mi maletín y terminando de ver mis correos pendientes. Abogados, escribanos, regalos para hijos y sobrinos…..y así voy anotando en mi agenda tratando de no olvidarme de nada. Y entre tantos papeles que suelo acumular doy con un texto que me hace vibrar. Imposible tirarlo. Este es para mí el mejor lugar para guardarlo y ya lo estoy haciendo.
Charlie, el pequeño vagabundo, se queda fascinado al ver a una hermosa joven ciega que vende flores en un puesto de la acera. Le entrega su último centavo por una flor. Esa noche salva a un millonario que se ha tirado al río para suicidarse. Ambos caen al agua un par de veces, pero siempre son empujados a la orilla. El hombre rico está borracho y hace que Charlie termine como él cuando le lleva a un cabaret.
A la mañana siguiente, Charlie acompaña al millonario a casa. Cuando llega, Charlie ve a la florista. Consigue dinero de su nuevo amigo y lo utiliza para comprar todas las flores que la joven ciega lleva en su cesto. El millonario presta su coche a Charlie, y lleva a la joven a una casa, situada en un humilde barrio. Deja a la joven, le hace creer que es millonario, y regresa a casa de su adinerado amigo. El millonario, ahora sobrio, no recuerda a Charlie.
El millonario no permanecerá sobrio por mucho tiempo. Otra vez borracho, se encuentra con Charlie y le trata como a un antiguo amigo. Se lo lleva a su casa, pero por la mañana, otra vez sobrio, olvida que Charlie es su invitado y le pide al mayordomo que lo expulse de la casa.
Cuando Charlie descubre que la joven ciega está enferma, consigue un trabajo como barrendero, y lo que gana lo destina a pagar los honorarios de los médicos. Cuando pierde su empleo, él y un boxeador forman un equipo para conseguir una pelea amañada y repartirse el dinero del combate. Charlie sube al ring y se encuentra con un boxeador diferente del que tenían previsto, e intenta toda clase de trucos para evitar los golpes de su adversario. No lo consigue, y al final termina en la lona.
Charlie se entera de que una operación podría devolver la vista a la joven ciega. Está desesperado por conseguir el dinero necesario para la operación, y se topa con el millonario, otra vez borracho. El viejo amigo se entera de que necesita dinero para la joven y se lo lleva a la casa para darle la cantidad necesaria. Mientras se la está entregando, unos ladrones derriban al millonario. Llega la policía en el momento en que el millonario se levanta.
Al no reconocer a Charlie, el pequeño vagabundo, éste huye con el dinero. Se lo da a la joven ciega y se marcha. Es arrestado por la policía y enviado a prisión.
Cuando sale de la cárcel, Charlie sólo piensa en la joven. Pasa por delante de una floristería y ve en su interior a la muchacha. Ha recuperado totalmente la vista después de la operación, pagada con el dinero que Charlie le entregó.
La muchacha ve la pequeña y ridícula figura que le está mirando. Sale y le da un poco de dinero. Reconoce su mano como la misma que, una vez, puso dinero en la suya. Se entera de todos los sacrificios del pequeño vagabundo para poder ayudarla.
-¿Eres tú? –le pregunta.
Charlie duda, y pregunta:
-¿Me puedes ver ahora?
Ella presiona su mano y contesta:
-Sí, ahora ya puedo ver.
Mark Ricci, sinopsis de «Luces de la ciudad» (1931)












