Este artículo está publicado en: http://molo-molo.blogspot.com/2008/12/motivacin-liderazgo-trabajo-en-equipo.html#links. El autor del mismo es mi amigo Molo y al finalizar su lectura yo misma explico el motivo que me llevaron a postearlo una noche como la de hoy. Los dejo con el artículo y con mis propias palabras y quedo dispuesta a responder inquietudes si las hubiera.
Tomé la decisión de postear este artículo escrito por mi amigo Molo, ya que tan gentilmente me menciona en el mismo (*) yo soy la dama argentina. Y además luego de leerlo sentí la necesidad de compartirlo en mi propio blog para que llegue a más gente.
Yo misma le dije a este amigo, además de que también lo saben los otros dos Héctor, mexicanos de Guadalajara y Morelia, mi meta de estudio, de trabajo, de investigación fue y es lo relacionado con la salud psicofísica. El interés por las personas, sus necesidades de acuerdo a su idiosincracia, género, edades, tiempos, educación, nivel sociocultural y bucear en cada diferencia para nutrirme de cada ser único todos los días un poco más, intentando ser yo misma una mejor persona forman parte de ese recorrido intentando un mayor bienestar para todos los que sean posibles abordar.
Ese es el camino que intento recorrer actualmente dándome cuenta que yo no soy yo, sino tengo a otros que me reflejen en mis errores y en mis aciertos.
Otra motivación para postear este escrito es por venir percibiendo que todos estamos un poco más sensibles, más permeables o más irritados en estos días de crisis, de fiestas, de consumismo, de ahorro, de enojos y alegrías, en los cuales se hacen más visibles esas rivalidades opuestas y a la vez complementarias que nos habitan. Somos tiernos y agresivos, amables y no tantos, pacientes y ansiosos. Sí, todo eso en el mismo cuerpo, la misma mente; del mismo modo que existe la noche porque existe el día; existe el invierno y también el verano y convivmos con nuestra propia naturaleza que, a veces, se manifiesta más de un modo que de otro. Por ello y para ello están nuestros hemisferios cerebrales izquierdos y derechos. Uno lógico y razonador y el otro sensible y emotivo. Mi tarea consiste en intentar que podamos encontrar un punto de equilibrio entre ambos. Ni todo es matemático, ni todo es emocional. No sé si lo consigo, al menos el comienzo de esta ardua tarea fue conmigo misma hace muchísimos años y sé que todavía no ha terminado. Es más siento que no termina nunca. Es de allí de dónde surgen las máscaras que a muchos les intrigan cuando pasan por este sitio. Las máscaras nos enmascaran y nos desenmascaran, aunque resulte paradójico. Porque con esas máscaras convivimos y sólo dejaremos de tener máscaras el día que estaremos muertos.













