"El ser humano no se rinde nunca. Sale a la calle cantando. En la alegría, pero también en la protesta". Osvaldo Bayer
sábado, mayo 17, 2008
Pensares...Susuru
ausencia presente. bancopatagonia.perturbación...cruces y señales...attaché.cerrando historias.abriendo puertas.juicios.ente.escuchar el dolor.desalmado.descubrir ocultamientos.
naufragar.arremeter...ayer, hoy y mañana.no saber.destapar.omisiones.
estación.firmas.sellos, certificaciones, legitimaciones.confianza...huída.
sin noticias...hipocresía...lazos de sangre...años...archivos...olvido...memoria...
paciencia...legados.obstáculos.campo visual.grabado en la retina.
por amor al arte.acuario.metas... estructurar.guardia nacional.
kiné.resilencia.la casa de la abuela.rivadavia, alberdi, directorio.
buenos aires, mendoza, mar del plata, balcarce. floresta, caballito.testimonio.humo.despido.indiferencia.mudanza.
muros.corte. metáforas.costo y beneficio.
experiencia..contemplación.fragilidad.escuchando el dolor...
somos dos...eficiencia.debate.silencio.privilegio...tutores...
hacer canciones.interdictos.promesas llevadas por el viento.
música, películas, actitud.ojos de cielo.signos.discépolo.cúspide.
destituyo a la rosa...pequeña ...discurrir.
conciencia colectiva. límites. rebeldía. contradictorio.
Macbeth. W. Shakespeare.- Fragmento
"Me pareció oír una voz que gritaba: «¡No dormirás más!… ¡Macbeth ha asesinado el sueño!» ¡El inocente sueño, el sueño, que entreteje la enmarañada seda floja de los cuidados!… ¡El sueño, muerte de la vida de cada día, baño reparador del duro trabajo, bálsamo de las almas heridas, segundo servicio en la mesa de la gran Naturaleza, principal alimento del festín de la vida! ..."
viernes, mayo 16, 2008
El Cuerpo....Susuru
Recorridos de una tarde.- Susuru
jueves, mayo 15, 2008
Camelias blancas para este 15 de mayo. Susuru
martes, mayo 13, 2008
El Canto del Corazón
Los miembros de una tribu de África oriental utilizan un canto especial para cada miembro de la tribu, el cual le es asignado antes de su nacimiento.
En dicha tribu la fecha de nacimiento de una criatura no es el día del parto, ni siquiera el día de la concepción, como en otras comunidades. Para ellos la fecha de nacimiento coincide con el instante en que la madre piensa por primera vez en ese hijo o hija. La madre, consciente de sus intenciones de concebir un hijo con un hombre específico, se aleja para sentarse solitaria a la sombra de un árbol grande. Allí se sienta y escucha con atención hasta que puede oír el canto de la criatura que ella espera traer al mundo.
Una vez que ha oído la canción, vuelve a la aldea y se la enseña al padre para así poder cantarla juntos mientras hacen el amor, invitando a la criatura a que se les una. Cuando se realiza la concepción, la madre le canta la canción al hijo que lleva en el vientre, y luego se las enseña a las ancianas y a las parteras de la aldea, de manera que durante los trabajos del parto y el instante del nacimiento, la criatura sea bienvenida con dicho canto.
Después del nacimiento, todos los miembros de la aldea aprenden la canción de cada niño y se la cantan cuando se cae o se hace daño. Se canta también en momentos de triunfo, en rituales y durante la iniciación. Cuando llega la edad adulta, el canto se convierte en parte de su ceremonia matrimonial. Al final de su vida, sus seres queridos rodean su lecho de muerte y entonan el canto por última vez."Oír una historia así nos hace anhelar esa capacidad de escuchar y quisiéramos que nuestra vida y nuestro canto fueran considerados y guiados desde tan alta magnificencia. Pero nos han desviado y nos han atraído al mundo del mercado. Llevamos vidas complejas en tiempos metalizados donde impera la ambición y nos dirigen desde fuera. Con cuánta frecuencia hemos olvidado escuchar.
"De: "Historias del espíritu, historias del corazón" Jack Kornfield , 1974
Aportado por María Angeles, desde España
sábado, mayo 10, 2008
Caminares.- Eduardo Galeano
Tengo el cuerpo todo lleno de palabras.
En los análisis de sangre, siempre aparecen más palabras que glóbulos:
—El colesterol está dentro de los límites, pero las palabras... —me dice el médico, y frunce el ceño.
Las palabras me caminan adentro, mientras yo camino.
En mis ires y venires a lo largo de la costa de Montevideo, las palabras van y vienen todo a lo largo de mí: ellas se buscan, se encuentran, se juntan, y juntas crecen y se van convirtiendo en cuentos que quieren ser contados.
Entonces las palabras golpean a las puertas de mi cuerpo, la puerta de la boca, la puerta de la mano, queriendo salir, queriendo darse, mientras yo me dejo ir por la orilla del río ancho como mar.
Fue a la orilla de ese río-mar donde alguna vez también yo golpeé a las puertas de un cuerpo, queriendo salir, queriendo darme, y fui nacido.
viernes, mayo 09, 2008
Imágenes....Cuento de:Susuru
Camino por Costa Rica, Honduras, Nicaragua a paso tranquilo observando un espacio que invita al recorrido. La Plaza de Palermo Viejo. Prolija, cuidada. Arboleda frondosa que mantiene el follaje verdoso a pesar del otoño que colorea de ocres y amarillos el paisaje. El sol va cayendo.
Sigo un camino no preciso. Llevo un libro de Mario Benedetti: "¿Quién juzga a quién?" dispuesta a continuar su lectura sentada en un banco de cemento que me permite disfrutar la tibieza de los rayos del sol.
Me intriga la presencia de un hombre deambulando. Cabellos canosos, espalda encorvada, piel arrugada, campera gruesa de color canela con muchos inviernos a cuesta.
Habla solo. Sus ojos miran sin mirar, pero a la vez buscan algo. ¿Qué?. Una piedra, un recuerdo, una historia, un viejo amor... No lo sé.
Se sienta muy cerca de dónde estoy yo. Escucho con dificultad que tararea una melodía al mismo tiempo que con inquietud se desliza buscando su propia sombra. Da unos pasos acercándose más y más al pino plateado y se pone a jugar con sus dos manos.
Cierro mi libro. Mi mano derecha toma mi barbilla. Me quedo ensimismamada pensando y mis pensamientos vuelan hacia otros instantes, otros recorridos, otros caminos. La música se hace presente. Las imágenes también. Todo se asocia y se multiplica. El hoy enganchado del ayer para llegar al mañana. El sol se va escondiendo dando lugar a la figura redonda de una luna gitana que invita a la pasión, al fuego interior.
Dejo fluir lo que siento y allí mismo canto:
El hombre vino del mar.
Piel oscura, ojos pequeños,
las manos llenas de sombras,
las sombras llenas de sueños.
Y a cambio de una cerveza,
por la noche, en la cantina,
con exótica destreza,
regalaba sombras,
sombras de la China.
...................................
Las manos del sueño
siempre traen un sueño
de la mano.
El amor vino en Abril
recitando viejas coplas;
las manos llenas de besos,
los besos llenos de sombras.
Las manos, llenas de sombras;
las sombras, llenas de estrellas.
Y con ella voy y vengo
fijo en que al volver la esquina
lo que soy y lo que tengo
solo serán sombras,
sombras de la China.
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