martes, enero 22, 2008

Silvina Ocampo - Quisiera ser tu predilecta almohada

Quisiera ser tu predilecta almohada// donde de noche apoyas tus orejas // para ser tu secreto y ser las rejas // de tu sueño: dormida o desvelada// ser tu puerta, tu luz cuando te alejas, // alguien que no trató de ser amada. // Huir de la ansiedad que está en mis quejas, // poder a veces ser lo que soy, nada,// no tener nunca miedo de perderte // con variación y honda infidelidad, // jamás llegar por nada a concederte // la tediosa y vulgar fidelidad // de los abandonados que prefieren // morir por no sufrir, y que no mueren. Silvina Ocampo, poeta argentina

sábado, enero 19, 2008

Pensamientos.....Susuru

"Las letras se desmoronan buscando su caligrafía, y yo, que sólo intento calcar la respiración oculta de las cosas, apenas logro descubrir la fragilidad del agua, del papel, de la piedra que es polvo entre mis dedos absortos..." "¿Cómo decir del aire atragantado de los vocablos huérfanos, cómo decir del sueño? ¿Cómo decir las blancas geometrías de la luz, cómo decir las sagradas orillas al tacto del papel humedecido....? ¿Cómo decir la piedra hecha polvo en mis manos?"
Fuente: sophia nro 76
Foto: Parque Centenario - Buenos Aires

viernes, enero 18, 2008

Reflexionamos???... Susuru

"Si quieres comprender a una flor, tienes que sentarte a su lado, meditar y dejar que hable. Tienes que experimentar el gozo y la danza de la flor bajo el sol, el viento y la lluvia"
Osho.- El ABC de la Iluminación

domingo, enero 13, 2008

Tiempo de retorno. Por Luisa Valenzuela. Fragmento

"...el tal Rodrigo le va a durar poco, lo sabe, pero también sabe que un abrazo de verdad es para siempre. Queda una marca allí dónde lo otro va siendo borroneado. Rodrigo trae su guitarra a la cama, entona unos boleros y ella se regodea en lo dulzón y un poco irónico de su canto. Este hombre le gusta por su humor: por no tomarse del todo en serio, como quien está en otra. Y lo está, bien lo sabe ella, y muy pronto se va a ir con la música a otra parte, o mejor dicho volverá a su casa , a su familia, a sus quehaceres de economista en lejano país y ella habrá de quedarse por acá, la retornada, después de tantos años. Años de exilio en un principio, y más tarde de un dejarse seguir viviendo a la distancia. Hasta que en cierto momento la necesidad de volver se le hizo imperiosa y todavía no entiende por qué ni para qué..."
"......................................................................................................................................................................"
"...Volver es unir cortando amarras, es borrón y cuenta nueva y a la vez zambullirse en el pasado. Volver; como arrancarse una máscara, nos devuelve el intangible efecto final de lo que somos. Ella no quiere volver, y sin embargo ha vuelto. Está volviendo..."
IMAGEN: pintura de SOLDI

jueves, enero 10, 2008

PRESENTIR.

Presentir

* Sentir morder el miedo de esta barra de acero

que aprieta el pecho...

y esa angustia latente, que no abandona un instante

la mente.

Abrir los ojos a la realidad que se presiente,

despertar sin dulzura, sin palabras que consuelen.

**

Aun no aprendí a vivir sin ti,

aun te reclamo en mi mundo de silencio.

Más si aun busco tus besos en el dolor de mi lecho,

ya no te añoran las ternuras de mi cuerpo,

ya no te aman los rincones secretos de mi alma,

ya los ojos quedaron secos de lágrimas,

ya la decepción mató sin remedio las ansias.

**

¿ Porqué siento otra vez esa barra de acero

desgarrar sin piedad el cuerpo ?

¿No hay medicina celeste que atienda los

heridos sentimientos ?

¿ No hay secreto remedio que colme

este insondable vacío que siento en el pecho ?

* Marie-Ange Bonnevie Imagen: Irises de Van Gogh

Motorcycle Diaries - Al otro lado del rio

lunes, enero 07, 2008

Pasarán cosas....Poldy Bird

Pasarán cosas...Ha empezado otro año... Como un cuaderno nuevo está ante mí, y me acuerdo de cuando era chica, iba a la escuela y me apuraba para terminar el viejo cuaderno y así comenzar el otro. En las últimas páginas hacía letra grande, enormes dibujos apresurados. Pegaba dos hojas con engrudo de fabricación casera: agua y harina en la cocina.
Los cuadernos nuevos se empiezan con letra pequeña, pareja, prolija, cuidada... Igual que los años. Igual que éste. ¿Borrón y cuenta nueva? No, no, sin borrón. Y sumando a la cuenta nueva las otras cuentas que antes nos sirvieron. Porque no todo está para el olvido. Porque no todo fue para dejarlo atrás, disimulado entre las hierbas secas del otoño. Pasaron cosas. Nos pasaron cosas. Crecimos un poquito, un poquito así, pero crecimos. Llorar hace crecer, es esa lluviecita de uvas de cristal sobre el techo de chapa de nuestro corazón. Pica, repica, musiquea, despierta.
Nadie es el mismo después de haber llorado. Reír hace crecer. También reímos. Algunas veces, quizá podemos contarlas con los dedos de una mano... ¡Y cómo une la risa!: dos que se rieron juntos, a carcajadas limpia, no se desatan nunca en el recuerdo.
Yo tengo siete chistes favoritos, y me acuerdo de quiénes fueron las siete personas que me los contaron. En cambio, no me acuerdo de todas las que me hicieron llorar o compartieron mis angustias. No creas que se trata de mala memoria... me parece que es puro instinto de conservación. Fíjate que la gente le huye a la tragedia. En algún tiempo me daba mucha rabia, pero ahora lo entiendo y no la juzgo mal. Una amiga de la infancia, que quiero profundamente, todavía no habló conmigo desde que murió mi compañero. Y si yo no la llamo no es porque no tenga ganas de hacerlo ni porque piense que es a ella a quien le corresponde llamarme... sino simplemente porque me da miedo que se sienta mal...
A ella le digo: si leés esto, no busques entre líneas... te quiero mucho, me gustaría que estuvieras cerca. No temas, no estoy desahuciada, no contagio las penas, las tengo dentro de mí, tan escondidas que para hallarlas tendrías que escarbar demasiado.
Y, además, a los muertos queridos no los recuerdo muertos, los recuerdo con su olor a perfume y su camisa favorita, con la música que les gustaba, con las anécdotas que los muestran en su mejor momento. No hablaremos de heridas ni agonías ni hablaremos de nieblas o tormentas... no, ¿sabes qué haremos?... terminaremos la charla aquella que empezamos una tarde en un café de la calle Córdoba... o la seguiremos, porque las charlas entre amigas no se terminan nunca, son siempre una continuación de la anterior, que fue una continuación de la anterior... y así, siempre, siempre, hayan pasado días, meses, años.
Trabajar, hace crecer. Y me ha dado un poco de trabajo trabajar. Porque mi trabajo es solitario, callado, sin jefes que me obliguen a hacerlo, sin un horario que cumplir. Se trata de transformarme en médium y sentir lo que todos sienten a mi alrededor... e interpretarlo con palabras escritas que traduzcan exactamente eso que siento, eso que sentís, eso que sienten otros.
Admirar hace crecer. Al admirar abrimos una ventaníta del alma que, a veces, está cerrada con candado. Al abrirla, nos abrimos. Dejamos que eche a volar un pájaro cautivo y que entre el aire con olor a magnolías y a flores de tilo, ese olor que es olor a verano y a plaza (Cuando era chica llevaba botellitas a la plaza, las movía, dando vueltas, y luego las tapaba, creyendo que en ellas podían guardarse los olores. Tal vez sí. Nunca las encontré, después, nunca tuve oportunidad de destaparlas...
Agradecer es crecer. Amar es crecer. Crear es crecer. Ha empezado otro año. Cuadernito nuevo. Cuadernito de hojas inmaculadas, todavía en blanco. Cuadernito que en la tapa dice Poldy. Solamente que yo podré escribir en él los días que vendrán.
IMAGEN: Atardecer en Puntaarenas. Costa Rica

La mujer y su expresión. Victoria Ocampo. Fragmento

" Creo que, desde hace siglos, toda conversación entre el hombre y la mujer. empieza por un "no me interrumpas" de parte del hombre. Hasta ahora el monólogo parece haber sido la manera predilecta de expresión adoptada por él. Durante siglos, habiéndose dado cuenta cabal de que la razón del más fuerte es siempre la mejor (por más que no debiera serlo), la mujer se ha resignado a repetir, por lo común, migajas del monólogo masculino disimulando a veces entre ellas algo de su cosecha. Pero a pesar de sus cualidades de perro fiel que busca refugio a los pies del amo que la castiga, ha acabado por encontrar cansadora e inútil la faena. Luchando contra esas cualidades que el hombre ha interpretado a menudo como signos de una naturaleza inferior a la suya, o que ha respetado porque ayudaban a hacer de la mujer una estatua que se coloca en un nicho para que se quede ahí "sage comme une image"; luchando, digo, contra esa inclinación que la lleva a ofrecerse en holocausto, se ha atrevido a decirse con firmeza desconocida hasta ahora: "El monólogo del hombre no me alivia ni de mis sufrimientos, ni de mis pensamientos. ¿Por qué he de resignarme a repetirlo? Tengo otra cosa que expresar. Otros sentimientos, otros dolores han destrozado mi vida, otras alegrías la han iluminado desde hace siglos. " El Poder de la Palabrawww.epdlp.com

TODOS A UNA. de: Gabriel Celaya

Cada vez que muere un hombre, todos morimos un poco, nos sentimos como un golpe del corazón revulsivo que se crece ante el peligro y entre espasmos recompone la perpetua primavera con sus altas rebeliones. Somos millones. Formamos la unidad de la esperanza. Lo sabemos. Y el saberlo nos hace fuertes; nos salva”.

martes, enero 01, 2008

Psicología del Amor. De Ana Muñoz

Autora: Ana Muñoz, psicóloga, directora de Cepvi.com

El vínculo afectivo

A la hora de entablar una relación afectiva las personas se comportan de modos muy distintos. Algunos se muestran desconfiados, evasivos o ansiosos mientras que otros no tienen ningún miedo a abrirse a los demás. Unos parecen esperar el rechazo y otros la aceptación. Pero, ¿qué hace que seamos tan diferentes? ¿Somos igual de seguros o inseguros en la infancia y en la edad adulta? ¿Hemos tenido que aprender a amar? El amor es un tema que ha dado muchos quebraderos de cabeza, tanto a quienes lo viven como a quienes tratan de investigarlo. Los psicólogos han estudiado esos lazos de amor que nos mantienen unidos a otra persona y le han dado el nombre de vinculación afectiva o apego. Se define como una relación afectuosa, recíproca, activa y fuerte entre dos personas. Son relaciones que proporcionan sentimientos de seguridad y cuando una persona se ve privada de ellas se siente sola o inquieta. Es decir, echamos de menos a la persona a quien amamos (llamada en psicología figura de apego). Esto es algo que no ocurre con otro tipo de relaciones cuya finalidad es proporcionarnos guía, compañía, diversión, oportunidad de compartir intereses comunes, intercambiar opiniones o sentirse necesitado, etc.

Empezando a amar

La formación de la relación afectiva depende tanto de la madre (o principal cuidador) como del hijo, de manera que ambos están contribuyendo en mayor o menor medida a su desarrollo y mantenimiento. Durante los primeros meses de vida casi cualquier conducta del niño puede promover afecto y ternura en la madre: lloran, sonríen, miran a los ojos, emiten sonidos o balbucean, etc. Este comportamiento empuja a la madre a acercarse y responder a sus necesidades, de forma que el niño se da cuenta de que cuando llora alguien está ahí para consolarlo, darle cariño y alimentarlo. De este modo, va aprendiendo que el mundo es un lugar seguro y desarrolla confianza. (Durante el primer año de vida es imposible mimar demasiado a un niño. El modo de actuar más apropiada es responder en todo momento a su llanto). Más tarde, se sentirá también lo bastante seguro como para empezar a alejarse de su madre y salir a descubrir el mundo que le rodea.

IMAGEN: Madre e hijo Picasso