jueves, junio 07, 2007

La Metamorfosis Corporal. Cambios. Jorge Castelli

La langosta se presentó en el consultorio del cirujano plástico. - Quiero que me convierta en mamífero - explicó. El cirujan le previno que intervención así era harto complicada, que algo de semejante calibre encerraba riesgos profundos, etc. La langosta dijo: - No me importa, doctor. Mi único deseo es llegar a ser mamífero. - Está bien -aclaró el profesional-. Pero es mi deber advertirle que va a ser necesario cortar las alitas. -Lo que usted diga, doctor, contestó la langosta-. Me pongo en sus manos. La operación resultó un verdadero éxito. El cirujano plástico recibió el Premio Nobel de Medicina; la langosta apareció en primera plana de todos los diarios del mundo y fue feliz en su nueva condición, exhibiendo con orgullo sus flamantes glándulas mamarias cada vez que la ocasión se hizo propicia. Los entendidos del caso, sin embargo, suelen comentar en voz decididamente baja que, en ciertos crepúsculos de veranos, cuando el calor comienza a ceder y las naranjas liberan el aroma de sus flores, la langosta mira al cielo y derrama una lágrima Hay muchas personas que fantasean con una especie de pensamiento mágico de poder quitar y volver a colocar nuevamente partes de su cuerpo. El deseo de socializar la imagen, implica en muchos casos, tener que mutilarse, para lograr parecerse a otra imagen corporal por la que siente admiración. Son fantasías agresivas y autodestructivas que pueden llevar a la castración.....Susuru ,

Tributo V. The power of Love. Nana Mouskouri

Vivenciar este tema cantado por Nana es evocar aquellas clases de Biocreatividad, dónde la expresión alcanzaba su máximo de energía y potencia. Vivir es Sentir. Estos son mis sentimientos. Susuru

Paul Valery. El Bosque Amigo

En las sendas pensamos cosas puras, uno al lado del otro, fugitivos, cogidos de la mano, y pensativos en medio de las flores más oscuras. Íbamos solos, como enamorados, entre la verde noche del sendero, compartiendo el fugaz fruto hechicero del astro que aman los enajenados. Después, muy lejos, en la sombra densa de aquel íntimo bosque rumoroso, morimos -solos!- sobre el césped blando. Y arriba, en medio de la luz inmensa, ¡oh, amigo del silencio más hermoso, nos encontramos otra vez, llorando! Versión de Andrés Holguín FOTO: Bosque de Palermo-Bs.As.Argentina

martes, junio 05, 2007

Canción de las simples cosas. Mercedes Sosa

Volver a lugares conocidos, recordados como fuentes de amor, de placer, de ternura, caricias y calidez. Lugar del reconocimiento como persona. Lugar de rituales cotidianos Las medialunas calentitas para el mate, el arroz con leche, los panqueques tibiecitos con dulce de leche. Las caminatas por las callecitas del barrio del que nos fuimos. El aroma a jazmín,los rosales en flor, los capullos de blancas camelias, los plátanos en la vereda, el pasaje, las avenidas, los amigos, los vecinos, mi propia casa que ya no es tal, ni el ladrido del perro se escucha ya. Ese perfume del pasado que hoy tiene otra fragancia. Esos espacios que fueron quedando libres ¿quién los estará habitando? Ante mí se asoman las grietas, las profundas huellas que quedaron ahí. Y otras manos, voces y cuerpo irán apropiándose de este lugar en el que nada está igual. Y ojalá el amor, no sea cómo dice la canción:"una cosa simple, porque a las cosas simples las devora el tiempo". Ojalá que en cada rinconcito habitado con amor, trabajado con amor, al menos haya quedado una fértil semilla que continuará siendo una construcción de un nuevo amor, para ser nutrido y crecer fuerte. ¿Ilusión? ¿Fantasía? ¿Sueños? No sé. SUSURU

Los portadores de sueños. Gioconda Belli

En todas las profecías está escrita la destrucción del mundo. Todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucción. Pero los siglos y la vida que siempre se renueva engendraron también una generación de amadores y soñadores, hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo, sino con la construcción del mundo de las mariposas y los ruiseñores. Desde pequeños venían marcados por el amor. Detrás de su apariencia cotidiana Guardaban la ternura y el sol de medianoche. Las madres los encontraban llorando por un pájaro muerto y más tarde también los encontraron a muchos muertos como pájaros. Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos por un invierno de caricias. Así fue como proliferaron en el mundo los portadores De sueños, atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes. los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías dijeron que sus palabras eran viejas y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua en el corazón del hombre. Los acumuladores de riquezas les temían lanzaban sus ejércitos contra ellos, pero los portadores de sueños todas las noches hacían el amor y seguía brotando su semilla del vientre de ellas que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban y los hacían correr y hablar. De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida como también había engendrado a los que inventaron la manera de apagar el sol. Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por generación espontánea. Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales tuvieron algo que ver con esto. La verdad es que como laboriosas hormiguitas estos especímenes no dejaban de soñar y de construir hermosos mundos, mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros, que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes, se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se ayudaban en el arte de querer y en la defensa de la felicidad. Eran felices en su mundo de azúcar y de viento de todas partes venían a impregnarse de su aliento de sus claras miradas hacia todas partes salían los que habían conocido portando sueños soñando con profecías nuevas que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores y de que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe. Por el contrario, los científicos diseñarían puentes, jardines, juguetes sorprendentes para hacer más gozosa la felicidad del hombre. Son peligrosos —imprimían las grandes rotativas Son peligrosos —decían los presidentes en sus discursos Son peligrosos —murmuraban los artífices de la guerra. Hay que destruirlos —imprimían las grandes rotativas Hay que destruirlos —decían los presidentes en sus discursos Hay que destruirlos —murmuraban los artífices de la guerra. Los portadores de sueños conocían su poder por eso no se extrañaban también sabían que la vida los había engendrado para protegerse de la muerte que anuncian las profecías y por eso defendían su vida aún con la muerte. Por eso cultivaban jardines de sueños y los exportaban con grandes lazos de colores. Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros vigilando los pasajes y los caminos buscando estos peligrosos cargamentos que nunca lograban atrapar porque el que no tiene ojos para soñar no ve los sueños ni de día, ni de noche. Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte; por doquier hay paquetes con grandes lazos que sólo esta nueva raza de hombres puede ver la semilla de estos sueños no se puede detectar porque va envuelta en rojos corazones en amplios vestidos de maternidad donde piecesitos soñadores alborotan los vientres que los albergan. Dicen que la tierra después de parirlos desencadenó un cielo de arcoiris y sopló de fecundidad las raíces de los árboles. Nosotros sólo sabemos que los hemos visto sabemos que la vida los engendró para protegerse de la muerte que anuncian las profecías. FOTO: Julio Bocca. "Adiós hermano cruel"

Tributo IV. Zorba, el Griego

Una escena donde se hace posible el deslizamiento por una trama, en el instante mismo que ésta se teje y se construye. Un recuerdo, un agradecimiento a todos los que asistieron a mi seminario sobre Máscaras en abril 2006 danzando en un nuevo territorio, un pasaje expresivo, utilizando la dramatización, la entrega, la vivencia en cuerpos y almas al ritmo de esta melodía que se encarnó en cada uno de los que integramos ese momento. Gracias por haber asistido, por atreverse. Esto también ya es parte de mi vida. Susuru

domingo, junio 03, 2007

Tributo III. Tango a Evora. Loreena Mc Kennitt

Aquí también está representada otra partecita de mi vida. SUSURU

Tributo II: Concierto de Aranjuez. Narciso Yepes

Concierto de Aranjuez ya es parte de mi vida. Es uno de los tesoros que están en mí. Lo escucho una y otra vez y me transporta a lugares mágicos, misteriosos. Es la vida, es la muerte; es alegría y nostalgia; es danza, movimiento, pasión. Es gozo y dolor; es caer y levantarse; es abrazo, es ternura, es pasión, es ausencia, es despedida y reencuentro....SUSURU

Tributo I: a la música y la danza. Ravel:"Bolero"

de Susuru: este tema, esta danza interpretada por Jorge Donn, han dado, de algún modo el título a este blog. Emoción, éxtasis, admiración, asombro y aplausos para "Los Unos y los Otros"

Los Aluxes

Nos encontrábamos en el campo yermo donde iba a hacerse una siembra. Era un terreno que abarcaba unos montículos de ruinas tal vez ignoradas. Caía la noche y con ella el canto de la soledad. Nos guarecimos en una cueva de piedra y sahcab; para bajar utilizamos una soga y un palo grueso que estaba hincado en el piso de la cueva. La comida que llevamos nos la repartimos. ¿Qué hacía allá?, puede pensar el lector. Trataba de cerciorarme de lo que veían miles de ojos hechizados por la fantasía. Trataba de ver a esos seres fantásticos que según la leyenda habitaban en los cuyos (montículos de ruinas) y sementeras: Los ALUXES. Me acompañaba un ancianito agricultor de apellido May. La noche avanzaba. . . De pronto May tomó la Palabra y me dijo: -Puede que logre esta milpa que voy a sembrar. ¿Por qué no ha de lograrla?, pregunté. -Porque estos terrenos son de los aluxes. Siempre se les ve por aquí. ¿Está seguro que esta noche vendrán? Seguro, me respondió. -¡Cuántos deseos tengo de ver a esos seres maravillosos que tanta influencia ejercen sobre ustedes! Y dígame, señor May, ¿usted les ha visto? -Explíqueme, cómo son, qué hacen. El ancianito, asumiendo un aire de importancia, me dijo: -Por las noches, cuando todos duermen, ellos dejan sus escondites y recorren los campos; son seres de estatura baja, muy niños, pequeños, pequeñitos, que suben, bajan, tiran piedras, hacen maldades, se roban el fuego y molestan con sus pisadas y juegos. Cuando el humano despierta y trata de salir, ellos se alejan, unas veces por pares, otras en tropel. Pero cuando el fuego es vivo y chispea, ellos le forman rueda y bailan en su derredor; un pequeño ruido les hace huir y esconderse, para salir luego y alborotar más. No son seres malos. Si se les trata bien, corresponden. -¿Qué beneficio hacen? -Alejan los malos vientos y persiguen las plagas. Si se les trata mal, tratan mal, y la milpa no da nada, pues por las noches roban la semilla que se esparce de día, o bailan sobre las matitas que comienzan a salir. Nosotros les queremos bien y les regalamos con comida y cigarrillos. Pero hagamos silencio para ver si usted logra verlos. El anciano salió, asiéndose a la soga, y yo tras él, entonces vi que avivaba el fuego y colocaba una jicarita de miel, pozole, cigarrilos, etc., y volvió a la cueva. Yo me acurruqué en el fondo cómodamente. La noche era espléndida, noche plenilunar. Transcurridas unas horas, cuando empezaba a llegarme el sueño, oí un ruido que me sobresaltó. Era el rumor de unos pasitos sobre la tierra de la cueva: Luego, ruido de pedradas, carreras, saltos, que en el silencio de la noche se hacían más claros. Tomado del libro: "Leyendas, ceremonias tradicionales y relatos de la zona maya". Aporte de: Sara Fuentes, México