viernes, marzo 09, 2007

.................................................YO..

...soy tu sangre mi viejo,
soy tu silencio y tu tiempo..."

jueves, marzo 08, 2007

HOY: Día Internacional de la MUJER.....

Elogio de la mujer brava
por: Héctor Abad Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viragos, marimachos. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden. La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo, y se quedan a medias). A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan, y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio, y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos. Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche, y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo. Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros, y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar, y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso. Somos animalitos todavía, los varones machistas, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza: nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

miércoles, marzo 07, 2007

de: EDUARDO GALEANO

CELEBRACIÓN DE LA FANTASÍA Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no sé que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano. Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón. Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca: -Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo -Y anda bien -le pregunté -Atrasa un poco -reconoció.

lunes, marzo 05, 2007

Alas para volar, escenas para destrabar

“Pies, para qué los quiero, Si tengo alas para volar” Frida Kahlo El cuerpo muestra, demuestra, oculta, decepciona, envuelve, atesora, aprisiona, oprime, dispone, propone, cuenta, cubre, descubre…La historia late en el cuerpo, se desparrama en todo el territorio que habitamos y que somos. El proceso creador es una montaña rusa impredecible, lo mismo ocurre con el montaje escénico en psicodrama, el camino a seguir hay que construirlo. El director psicodramático propicia no sólo la circulación de la palabra sino también la de sentimientos antiguamente taponados que obstaculizan una relación más fluída con el entorno. Toda obra artística, una vez terminada, deja de pertenecer a su autor, y es al mismo tiempo una huella imborrable de sí mismo. Exactamente lo mismo ocurre con las escenas que se abren al Psicodrama, dejan de tener un dueño para multiplicarse en todos los que intervienen en ella. Por eso decimos que el protagonista presta su escena para que los otros encuentren las propias, así también las diferentes expresiones artísticas nos permiten transitar entre lo siniestro y lo maravilloso “Yo vivo con la muerte desde que sé que respiro y ella me mata con una voluptuosidad fría, sólo comparable a mi lúcida pasión por sobrevivirme a cada minuto, a cada segundo infinitesimal de mi conciencia de ser. Esta tensión continua, obstinada, feroz, terrible, constituye toda la historia de mi búsqueda” Salvador Dalí Leo esta frase de Dalí y me transmite lo mismo que muchas de sus pinturas, al igual que tantas escenas donde esa tensión continua, feroz, comienza a cobrar vida, poblando distintos escenarios. “Pies, para que los quiero, si tengo alas para volar”. Volar del dolor no es escaparse de él, es convertirlo en imágenes, encauzarlo y del mismo modo que el Arte, el Psicodrama permite desplegar las alas, dándole sentido al sin sentido. Nota: este texto de la Lic. Adriana Piterbarg, fue publicado en Revista KINÉ Nro: 74, noviembre 2006 y pertenece a su libro: TODAVÍA RESPIRA.

A MAGIA DASFOTOS: Marcial Salaverry

Nenhuma foto é melhor do que a Natureza... Nenhuma foto substitui a presença amada... Mas na impossibilidade de se ver a beleza ou de se ter a presença... uma foto deve ser olhada... Serve como recordação, faz bem ao coração... Rever uma querida imagem, nos ajuda na imaginária viagem, nos faz rever um lugar... Ajuda a lembrar, de quem estamos a amar... Lembranças fotográficas, são lembranças mágicas... Revemos algo que ficou no passado, e que é bom de ser lembrado... Ou ficamos conhecendo, alguém que estamos querendo... “Depois que tua foto vi, jamais te esqueci”... Uma imagem querida, que lembramos por toda a vida... Essa... a grande magia de uma fotografia...

FERNANDO PESSOA expresó......

“El valor de las cosas no está en el tiempo que ellas duran, sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables”

domingo, marzo 04, 2007

ERNESTO SÁBATO y "La Resistencia"

"Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Este es uno de esos días. Y, entonces, me he puesto a escribir casi a tientas en la madrugada, con urgencia, como quien saliera a la calle a pedir ayuda ante la amenaza de un incendio, o como un barco que, a punto de desaparecer, hiciera una última y ferviente seña a un puerto que sabe cercano pero ensordecido por el ruido de la ciudad y por la cantidad de letreros que le enturbian la mirada".

sábado, marzo 03, 2007

MÉXICO - ARGENTINA - ESPAÑA.....

HOY,... me convoca la PAZ...
Aquí estoy, buscándote
Aquí ando, olvidándote
Dejándote pasar
Por la costumbre de vivir en sociedad
Paz, vuelvo en ti y lo encuentro
Esperándome, como siempre
Estás a mi lado
Aunque no te recuerdo
Paz en el beso
En el descanso de un niño
Paz en la sonrisa
Te descubro
O me aburro en la rutina de la rutina
Paz, dame tu lente
Quiero estacionarme en tu tierra
Allí todo se tiene, nada falta
Paz, en el exacto equilibrio de aquí
Paz, porque estás
Porque te tengoPaz,
me quedo entre tus brazos
Paz, el cielo permanece a mi lado.

viernes, marzo 02, 2007

CIENCIA: H.G. Oesterheld

En algún lugar de los vastos arenales de Marte hay un cristal muy pequeño y muy extraño. Si alzas el cristal y miras a través de él, verás el hueso detrás de tu ojo, y más adentro luces que se encienden y se apagan, luces enfermas que no consiguen arder, son tus pensamientos. Si oprimes entonces el cristal en el sentido del eje medio, tus pensamientos adquirirán claridad y justeza deslumbrante, descubrirás de un golpe la clave del Universo todo, sabrás por fin contestar hasta el último por qué. En algún lugar de Marte se halla ese cristal. Para encontrarlo hay que examinar grano por grano los inacabables arenales. Sabemos también, que, cuando lo encontremos y tratemos de recogerlo, el cristal se disgregará, sólo nos quedará un poco de polvo entre los dedos. Sabemos todo eso, pero lo buscamos igual. H. G. Oesterheld es un autor argentino nacido en 1919 y que fue secuestrado y desaparecido por la dictadura militar en 1977.

jueves, marzo 01, 2007

Carta de amor a su joven esposa

¿Qué gran narrador (también aficionado a la fotografía) escribió estas líneas????????
Desde que te conozco, hay un eco en cada rama que repite tu nombre; en las ramas altas, lejanas; en las ramas que están junto a nosotros, se oye. Se oye como si despertáramos de un sueño en el alba. Se respira en las hojas, se mueve como se mueven las gotas del agua. Clara: corazón, rosa, amor... Junto a tu nombre el dolor es una cosa extraña. Es una cosa que nos mira y se va, como se va la sangre de una herida; como se va la muerte de la vida.Y la vida se llena con tu nombre: Clara, claridad esclarecida. Yo pondría mi corazón entre tus manos sin que él se rebelara. No tendría ni así de miedo, porque sabría quién lo tomaba.Y un corazón que sabe y que presiente cuál es la mano amiga, manejada por otro corazón, no teme nada. ¿Y qué mejor amparo tendría él, que esas tus manos, Clara? He aprendido a decir tu nombre mientras duermo. Lo he aprendido a decir entre la noche iluminada. Lo han aprendido ya el árbol y la tarde... y el viento lo ha llevado hasta los montes y lo ha puesto en las espigas de los trigales. Y lo murmura el río...Clara: Hoy he sembrado un hueso de durazno en tu nombre.